Imagen de Julián David Cortés
Profesor - Escuela de Administración de la Universidad del Rosario.
@jcortesanchez
Artículos del autor
  • El espíritu empresarial y el viaje a ninguna parte?

    El uso eficiente de los recursos financieros para diseñar e implementar políticas públicas es crucial en los países en desarrollo, como Colombia

  • ¿El mito del emprendimiento?

    ¿Colombia le está apostando equivocadamente al emprendimiento?

  • CAOS: Ingrediente para el emprendimiento

    La cotidianidad de la rutina adormece y, en algunos casos, perjudica una de las actividades primordiales desarrolladas por la conciencia: el trabajo creativo. Elemento fundamental dentro del ejercicio del emprendimiento.

  • ¿El emprendimiento puede ser destructivo?

    El emprendimiento en contextos de posconflicto y debilidad institucional ―una latente mezcla à la colombiana― puede tener efectos destructivos en términos socioeconómicos y medioambientales.

  • La irrealidad de la CT+i en Colombia: entre renuncias y limbos

    El trinomio Ciencia, Tecnología e Innovación (CT+i), es una amalgama que ha tenido aforo reciente en múltiples escenarios mediáticos, principalmente por las declaraciones de la saliente directora Paula Arias durante la Convención Científica Nacional relacionadas con el abrupto recorte de presupuesto para Colciencias estipulado para el 2015, las cuales fueron tomadas como una patada a la lonchera por parte del gobierno nacional, específicamente por el Ministerio de Hacienda. 

  • ¿Cada vez más cerca de la Singularidad? - Ideas, redes y emprendimiento.

    ¿Las ideas son eternas? ¿Cómo se transmiten? ¿Qué pueden llegar a ser (y hacer) al materializarse? Son preguntas sugestivas que generan sensaciones contrarias como: ¿qué tan bueno sería que las nuevas generaciones supieran todo lo bueno de los humanos y construyeran sobre ello? ¿Qué tan bueno sería eliminar ideas de la historia que al materializarse solo produjeron muerte, pobreza y segregación? Desde donde se observe, son consideraciones que no descansan en el plano de lo trivial. Por tanto, es ilustrativo tener en cuenta cuatro consideraciones al momento de pensar las ideas.

  • La academia y el emprendimiento: otra relación desaborida – Parte I

    Cuando se escucha que se han producido avances en actividades relacionadas con Investigación, Desarrollo e Innovación[1], se intuye que estos avances están relacionados únicamente con ciertas disciplinas, como las ciencias naturales o las ingenierías.

  • Teoría de redes y crecimiento económico: Identificando patrones para la prosperidad.

    “Un mapa no le dice a la gente a dónde ir, pero sí puede ayudar a determinar un destino y trazar un camino“7

     

    ¿Por qué unas naciones son más prósperas que otras? Durante siglos la pregunta ha sido la misma aunque el andamiaje teórico para construir el problema sigue su incesante construcción y destrucción. Algunas conclusiones sobre los factores que incrementan la brecha de riqueza entre países han sido, entre otros, la incapacidad de sobrepasar un mínimo umbral tecnológico; el déficit de capital humano e infraestructura nacional; la baja productividad o la debilidad de las instituciones públicas . No obstante estas nociones son consideradas a priori a las dinámicas de crecimiento además no han logrado incorporar ideas clásicas en la corriente del pensamiento económico moderno como el derrame ―spillover― de beneficios sociales y crecimiento en la productividad que producen las dinámicas de industrialización.

  • Emprendimiento e invención: Soluciones en búsqueda de problemas.

    Cuando un funcionario del gobierno inglés visitó a Michael Faraday en su despacho, vio un curioso artefacto en el suelo. El servidor público le preguntó: “Sr. Faraday, ¿qué es eso que está en el suelo?” Contestando a esto, el virtuoso científico le dijo: “No sé, pero es algo por lo cual el gobierno no demorará en cobrar impuestos”.

  • ¿Colombia está lista para innovar? Qué tal si no...

    En la anterior columna se exploró la posibilidad de estructurar un conjunto de supuestos acerca de la realidad empresarial colombiana a fin de que los emprendedores los tuviesen en cuenta al momento de iniciar o consolidar su iniciativa. El primer supuesto que propongo es el de considerar si Colombia está lista para innovar, dejando de lado la mayoritaria y oficial fracción que dice: ¡SÍ!