Imagen de Jorge Luis Ochoa

Autor del libro Estrategia? Táctica? El ABC y 123 para llevar la estrategia a la práctica, en el cual se presenta una metodología sencilla y eficaz para desarrollar pensamiento estratégico a partir de la realidad empresarial en la que se encuentra su negocio, y llevarlo a la práctica con éxito.

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Artículos del autor
  • Planear con Escenarios Estratégicos.

    Planear estratégicamente es una tarea compleja, que abarca múltiples elementos, pero en particular, exige preparación.  Una planeación adecuada demanda tiempo, requiere dedicación, y el nivel de detalle y profundidad para que las acciones que se deriven de esta generan resultados aceptables dentro del marco que se desea.  Por ello, el sistema de planeación debe ser robusto, debe tener un paso a paso que guie el pensamiento a través de los elementos más críticos, y ayude a definir las acciones que serán necesarias ejecutar.

  • Prepare su Receta para el Éxito.

    El éxito en su organización no es un resultado fortuito, gran parte es una consecuencia de gestionar sus procesos adecuadamente.  La gestión de procesos es crítica e importante, especialmente si consideramos que la aplicación de la estrategia depende de esta.  Por ello, esta gestión debe ser cuidadosamente controlada bajo un rumbo estratégico previamente definido.  Dicho rumbo se define bajo el marco de un Sistema Estratégico, respondiendo a la pregunta, ¿para dónde vamos?, y luego la gestión de los procesos en su organización debe darse naturalmente.

  • Todo es Cuestión de Método.

    En el proceso de llevar la estrategia a la práctica se vuelve indispensable contar con un método efectivo, una metodología que lo lleve a uno de la mano, paso a paso, ya que aun las mejores estrategias pueden fallar si tienen mala ejecución.  Este proceso (llevar la estratégica a la práctica) me gusta llamarlo Sistema Estratégico, por tratarse de una cadena de procesos interrelacionados por un fin común.  Esta interrelación normalmente genera complejidades que dificultan la obtención de resultados, por ello recomiendo una regla elemental: Simplifique!  La estrategia debe ser simple y la forma de hacerla una realidad debe ser igualmente simple. 

  • De la Estrategia a la Práctica.

    El concepto Planeación Estratégica me parece curioso por lo que se puede interpretar del mismo.  Creo que el término, en cierto modo, no abarca la totalidad de lo que se pretende cubrir.  Sólo contempla una parte del sistema completo.  Debemos entender que no basta con planear, lo cual a su vez se puede hacer solamente cuando se ha investigado a fondo el escenario en el cual se mueve el negocio, sino también que debemos dedicar buena parte del tiempo a la descripción misma del negocio y ser capaces de actuar con energía y determinación para cambiar el rumbo hacia donde convenga hacerlo.  

  • Planeación Estratégica… ¿Ciencia Ficción?

    A mi parecer, la Planeación Estratégica ha adquirido una relevancia sin igual dentro de las funciones gerenciales en toda organización y, al mismo tiempo, se ha distanciado cada vez más de las personas que deben contribuir a diseñarla y a ejecutarla.  Creo que esta distancia se debe a que muchos creen que sus labores y roles dentro de las compañías están lejos del proceso de Planeación Estratégica.  Es bastante común pensar que nuestras actividades diarias son distantes de lo que se requiere para el proceso de Planeación Estratégica, pero en realidad no hay nada más contrario a esto. Por ello es interesante analizar por un momento el significado y el alcance de este concepto gerencial.

  • El dilema PYME

    Gran parte de la actividad empresarial está en manos de pequeñas y medianas empresas (PYME), en especial empresas familiares, que no necesariamente tienen los recursos o la formación para emprender un proceso que al final resulta de suma importancia: Planeación y Ejecución Estratégica. ¿Están entonces condenados a evitar estos ejercicios de planeación o sucumbir en el intento?. Creo firmemente que no debe ser el caso, pero debemos igualmente entender que nuestra realidad empresarial no ofrece alternativas a las que nos podemos acomodar fácilmente.