Un homenaje a un amigo, un emprendedor: Ricardo Vega.

EL 04/1/2014

Il y a, dans la vie, des coups si forts... Moi je ne sais! 
Des coups comme de Dieu la haine; comme si avant eux 
le ressac de tout ce qui fut souffert 
se déposait dans l'âme... Moi je ne sais!

Para sus padres, familia, Erika y amigos

Il y a, dans la vie, des coups si forts... Moi je ne sais! 
Des coups comme de Dieu la haine; comme si avant eux 
le ressac de tout ce qui fut souffert 
se déposait dans l'âme... Moi je ne sais!

Para sus padres, familia, Erika y amigos

El propósito no es escribir un relato meloso de un gran amigo, sino homenajear la vida de un emprendedor, un amante de la vida, y un soñador infinito; no deseo más que brindarle un regalo a la memoria de Ricardo Vega, como él se lo merece.

He dejado pasar unos días para sentarme frente a una hoja en blanco y poder escribir sobre Ricardo, con los sentimientos un poco más decantados, y su recuerdo cada vez más claro, aún no caigo en la cuenta de su partida, y definitivamente me parece que la vida nos recuerda  cada vez que puede lo finitos que somos, y lo infinitos que podemos llegar a ser.

De los regalos más hermosos que te brinda la vida es poder coincidir en tiempo y espacio con personas que tras un intercambio de palabras te muestran el mundo, te abren su mundo. Con Ricardo Vega coincidimos por primera en un aula de clase en la Universidad del Rosario,  y ese dialogo enriquecedor no sólo se multiplicó por muchos años sino que tras cada intercambio de palabras era la posibilidad de ver más puntos de conexión: el rock nacional, el arte, la literatura, el espíritu crítico, y el infinito amor a la independencia.

Ey parce ¿The rock is dead?; that’s a fucking truth

Fue precisamente ese gusto por emprender donde últimamente se desenvolvían nuestras conversaciones, él un aventurero compulsivo, estaba dedicando sus días a aprender todo lo que pudiera de herramientas digitales, y compraba cuanto curso virtual veía de Photoshop, Illustrator y demás programas que le inquietaban.

Azulet era un proyecto de vestidos de baño para mujeres que estaba comenzando a trabajar desde el 2012, con una fotografía increíble que él había realizado le daba un toque especial a un proyecto, que lo develaba un poco menos que la esgrima.RicardoVega1

Fugaces, así eran las  ideas de Ricardo, que cada tanto nos sorprendía con alguna nueva aventura, algún dia despertamos y él se había ido para Atlanta, a los pocos meses estaba en New York, de golpe me encontraba con él en el centro de Bogotá, y hace un poco más de seis meses estaba tomando fotos en Venecia.

Si hay alguien que yo conocía que podía encarnar el espíritu emprendedor era él, un aprendiz precoz, curioso, inquieto, soñador compulsivo, y con una determinación admirable en busca de su felicidad. Para ser emprendedor no basta con constituir empresas  en Cámara de Comercio, hay que revolucionarse uno mismo, recorrer caminos no transitados, narrar historias no contadas y vivir con el brillo constante en los ojos.

Hoy Ricardo Vega, seguro, está en un espacio de luz infinito, y desde acá solo quiero que reciba el agradecimiento eterno de mi parte, gracias por tanto…