El Big Data un campo de batallas para valientes

EL 12/27/2016

Por: Científicas de Datos

Quien se iba a imaginar que aquella historia bíblica de David y Goliat, en la que el más débil derrota al más fuerte con tan solo una piedra se reflejaría años más tarde en lo que hoy conocemos como Big Data, producto de la cuarta revolución de la información. Hasta ahora la comparación es un poco confusa, ¿Big Data? ¿David? ¿Goliat? ¿Gigante?

Pues bien, esta comparación nace porque al hablar de Big Data nos referimos a enormes cantidades de datos e información, ya sea estructurada o no estructurada. Información a la que se tiene que enfrentar el David de esta época, aquel hombre apasionado por la información, la innovación y la capacidad de transformar datos en información útil para la toma de decisiones, al que se le ha denominado científico de datos y quien a partir de millones de Gigabytes logra analizar, leer, depurar y visualizar esta data, apoyándose de herramientas que existen actualmente.

El Big Data ha traído consigo la  implementación de infraestructuras, tecnologías y servicios todas con el fin de dar solución al procesamiento de enormes conjuntos de datos. Pero aun existiendo todas las herramientas que se encuentran a disposición, el científico de datos es quien debe direccionar que quiere hacer con estas y como utilizarlas para extraer y condensar la data en información.

Pero este Goliat no solo tiene como objetivo hacer presencia, almacenar y estar disponible, también es una gran oportunidad de negocio, ya que las empresas ya están utilizando Big Data para entender las necesidades, el perfil y el sentir de sus clientes respecto a los servicios y/o productos que ofrecen. La posibilidad no solo se queda en la empresa, se remota además a la creación de un nuevo perfil profesional, prometedor, valioso y en un futuro no muy lejano indispensable.

El uso y el re uso de data ha sido un tema de discusión de varios sectores de la industria, quienes han entendido que todo lo que nos rodea genera datos, es decir, los datos se pueden conseguir en elementos que tenemos a nuestra disposición día a día y de los cuales hacemos uso constantemente como: señales de móvil, archivos de audio, datos de formularios, imágenes digitales, emails, sensores, datos de encuestas,  mensajes en redes sociales, entre muchas cosas más.

Actualmente los gobiernos de América Latina se dan a la tarea de generar gobiernos más transparentes a través de la publicación de datos de diferentes secretarias, con el fin de generar una trasparencia y una exposición de la información al ciudadano. Los datos además son una radiografía de la situación de muchos países en temas de relevancia como: Salud, Educación, Medio Ambiente, Pobreza, entre muchos otros temas, pero esta radiografía es imposible leerla a simple vista, así como el paciente requiere al médico para leerla, los ciudadanos requieren a un científico de datos para que le transmita esa información de manera tal que logre entender su relevancia.

Pero el David que actué en esta nueva profesión catalogada como la más sexy del siglo XXI según diferentes artículos de revistas de tecnología deberá tener en cuenta también aspectos muy importantes como la seguridad, ya que las empresas que pongan a disposición data le están entregando un tesoro, el cual debe proteger y mantener a salvo. La seguridad es un tema muy importante en el Big Data, ya que actualmente existen recursos legales que le permite a los ciudadanos conocer, actualizar y rectificar toda aquella información que se relacione con este y que se recopile o almacene en bancos de datos de acuerdo a la ley, en el caso de este país la ley 1266 de 2008 Artículo 15 de la Constitución Política de Colombia.

Así que ser científico de datos no es nada fácil, pero realmente es algo muy apasionante, que te permite descubrir territorios inexplorados, así que no esperes más descubre que hay detrás de millones de datos, convierte la información y gana la carrera. Sé el David del siglo XXI.