Consumo de servicios en la nube seguirá siendo tendencia para el 2017 en américa Latina

EL 11/29/2016

Los servicios del mercado de la nube en América Latina, continúan en ascenso y se prevé que para el 2019, alcance un total de $6,500 millones de dólares, según análisis de IDC, por lo que el cloud computing continuará siendo tendencia para el 2017 en los principales países de la región.

Para Luis Arbulú, CEO de Xertica Labs, compañía estadounidense líder en transformación digital y partner premier de Google Cloud, la tendencia de la adopción de la nube está siendo impulsada por la disminución de la inversión en datacenters permitiendo la adopción de infraestructura como servicio (IaaS), y reemplazando por ende la compra de costosos servidores. Otro acelerador puede ser la compra de software como servicio (SaaS), que permite mejorar los recursos humanos, la productividad empresarial y la experiencia del cliente con soluciones multicanales.

Si bien uno de los retos más comunes para las economías de Latinoamérica es el aumento de la productividad, y la nube ofrece una oportunidad de crecimiento, para Arbulú, “las grandes iniciativas empresariales pueden ser posibles con la transformación digital, pero estas deben impulsar el gasto de TI de la tercera Plataforma, como es el Big Data, Cloud Computing, Movilidad, Internet de las Cosas (IoT), y de esta manera responder a la necesidad de tener disponible la información en cualquier dispositivo, momento y lugar disminuyendo costos en servicio al cliente, personal y operación”.

En ese sentido, en Colombia el 79% de las empresas usa procesos de transformación digital, y aunque prevalece el interés por implementar el modelo cloud, muchas compañías desconocen el potencial que tiene como herramienta de cambio, que de ser bien utilizado podría generar grandes estrategias en comunicación y desarrollar negocios e inversiones, recuperando así el impulso económico que necesita el país.

Sin lugar a dudas, la transformación digital ya no es una opción, puesto que la necesidad de construir una empresa que pueda cambiar tanto su tecnología como su cultura rápidamente será fundamental, no sólo para sobrevivir en el momento de la interrupción del negocio sino también para construir un modelo de negocio que sea ágil, adaptable y diseñado para prosperar a futuro donde el cambio es la única constante.