Red Mapache transformando el emprendimiento social colombiano.

EL 03/27/2014

Eran las 2:15 p.m. de la tarde de los primeros días del 2014 y en la mañana había ido a una reunión de trabajo. Luego de ganarle a los trancones de Bogotá llegó a su oficina ubicada en el norte de la ciudad.

Eran las 2:15 p.m. de la tarde de los primeros días del 2014 y en la mañana había ido a una reunión de trabajo. Luego de ganarle a los trancones de Bogotá llegó a su oficina ubicada en el norte de la ciudad.

Un espacio que desde el principio llama la atención, no por su diseño o porque se parezca a las oficinas de Google -aunque tienen en común el gusto por la tecnología y querer conquistar el mundo- sino por el ambiente amigable y lleno de buena energía que se respira en este lugar. “Nuestra filosofía de trabajo es súper importante para todos los integrantes del equipo. Siempre compartimos el espacio, hay jerarquías, pero son para direccionar el trabajo. Todos compartimos lo que se va a hacer. Es un esquema muy horizontal”.

Red Mapache, antes conocida como Mapache Studios y acelerada en el año 2012 por Wayra Colombia, es un sueño hecho realidad. Sus fundadores, Ricardo Jiménez CEO de la empresa y  Luis Alejandro Jiménez CTO, llevan la innovación en la sangre. Desde muy pequeños, como comenta Ricardo, su padre Oscar Jiménez, publicista, se encargó de inculcarles junto a su madre Yolanda Guarín, educadora, la idea de transformar el mundo y solucionar problemas, de crear espacios para que la gente pudiera mejorar su calidad de vida.

 Si te caes siete veces: ¡levántate ocho!

“Yo empecé con mi hermano hace  6 años sin saber que estaba emprendiendo, los dos siempre hemos trabajado mucho en el tema de videojuegos y tecnología”, comenta Ricardo, con la convicción de saber que no ha sido un camino corto y fácil, sino que por el contrario ha significado sacrificios e intentos fallidos.  

Estos dos hermanos tuvieron su primer acercamiento al emprendimiento por coincidencia, sin haberlo buscado y sin conocer el significado o implicaciones que traería en su vida. Fue así que Luís Alejandro, al llegar de un viaje de Australia se le ocurrió crear una plataforma que le ayudara a los profesores, como su mamá, a enseñar de una manera efectiva un segundo idioma y a motivar a los niños a aprender inglés de una forma divertida. 

“Durante el 2008, mi hermano se puso a programar todos los días durante ese año. Evonimals era una plataforma educativa y yo estaba todavía en la universidad, le ayudaba con cosas del proyecto y me parecía interesante la idea”, afirma Ricardo.

El producto fue probado en un colegio con resultados asombrosos. Los niños aprendían jugando y los profesores podían tener toda la información del proceso de aprendizaje con un solo click, pero comercialmente no funcionó muy bien: “No podíamos entrar en los colegios porque no teníamos ningún aval de nadie… íbamos a muchas partes, les gustaba mucho a los profesores de inglés, pero llegaba a la parte administrativa y ahí se quedaba. Buscaban cuál era el negocio y nosotros estábamos más interesados en enseñar a los niños que en generarle nuevos ingresos a los colegios”.

Luego de esta experiencia estos jóvenes no se quedaron quietos, se dieron cuenta de que no sólo los niños se divertían con estos videojuegos educativos sino que los papás también disfrutaban en internet. Ellos mismos les pedían cuentas para jugar. “Entonces dijimos: hagamos algo para los papás. Y en ese momento aprovechamos que estaba empezando a crecer el número de usuarios en Facebook en nuestro país. Nosotros empezamos cuando había sólo 100.000 usuarios en Facebook, era una locura esa cifra”.
DrArrogant

Y así fue como estos dos talentosos genios de los videojuegos se aventuraron a explorar en esta naciente red social que poco después revolucionaría el mundo, la manera en la que nos comunicamos y que hoy según el diario El País de España, cuenta con más de  1.230 millones de usuarios activos.

Dr. Arrogant fue el resultado de ese proceso. Obtuvo el segundo lugar en Facebook Colombia, se volvió el juego de mayor crecimiento en el mundo durante un fin de semana y fue probado por usuarios de más de 30 países con más de un millón de minutos de juego. Pero a pesar del gran éxito, luego de unos meses y sin saber mucho de las recompensas que deja el mundo digital, abandonaron el proyecto. Seguramente de haberlo sostenido, hubiera podido ser un gran éxito, pues empezaron al mismo tiempo que las grandes empresas de videojuegos que hoy se asientan en San Francisco, una de las ciudades conocidas a nivel global por ser cuna de emprendedores.

“Todo ha sido aprendizaje. Una enseñanza que me dejó Dr. Arrogant es que es muy importante persistir. Lo más probable es que la primera, la segunda y hasta la tercera o cuarta vez no funcione, pero si la idea es buena y tienes la convicción de que tu producto o servicio genera valor tienes que seguir remando así no tengas siempre el viento a tu favor” asegura Ricardo.

SentimetroPero el camino hacia la búsqueda de su sueño no termina ahí. Durante el 2010, año de elecciones presidenciales en Colombia, los hermanos Jiménez inventaron Sentimetro, un juego que calificaba a los candidatos y medía la intención de voto de las personas por medio de las redes sociales.

Luego de experimentar proyectos sin haber monetizado, los empezaron a llamar de agencias de publicidad ya que las grandes marcas querían llegarle a la gente a través de nuevos medios pero no sabían cómo hacerlo.  En ese momento, el mundo de las redes sociales era casi un terreno inexplorado en nuestro país.

Fue así que Ricardo y Alejandro crearon Vernevil, una agencia de desarrollo de apps para móviles y redes sociales en la cual trabajaron tres años sin dejar a un lado la ilusión de seguir creando productos que contribuyeran a la educación en el mundo. Fue en esa búsqueda que se dieron cuenta de que en Colombia habían entidades dispuestas a apostarle a estos nuevos proyectos que tuvieran un alto componente de innovación, creatividad y que utilizaran los avances tecnológicos en su modelo de negocio.

Descubriendo el ecosistema de emprendimiento

En diciembre de 2011 aplicaron a Wayra con un proyecto llamado OpiNation, una plataforma que contaba con más de 100.000 usuarios y que recogía datos sobre los gustos, pensamientos y reflexiones de las personas frente a diferentes temas. Desde deportes, hasta política y belleza. Se fueron por la rama de investigación de mercado. Pero luego de mirar caminos se dieron cuenta de que esto no era lo que los apasionaba. Haciendo una introspección de su larga trayectoria, fueron conscientes de que la mayoría de proyectos que habían hecho eran productos de entretenimiento.

A estás alturas y luego de pasar por una etapa de crisis y de reflexión, estaban completamente seguros de crear Mapache Studios, una empresa educativa para que los niños,  por medio del juego pudieran aprender idiomas. Entendieron que el mercado exige una innovación constante para poder mantener el ritmo de esta industria y después de ponerse de acuerdo tomaron una decisión valiente: cerraron las otras dos empresas y se enfocaron en lo que realmente les llenaba el alma.

“Mapache empezó sólo como una empresa de videojuegos y lanzamos un juego para iOS que se llama Fingaro. Participamos posteriormente en varias convocatorias como socialatom y Crea Digital y cada vez perfeccionamos el producto. Ahora queremos revolucionar el mundo digital con un paso importante que estamos dando, un giro al emprendimiento social: nuestra conversión a Red Mapache”, afirma Ricardo.

Y así será,  pues el equipo de Red Mapache buscará llevar educación gratuita a todos los niños del mundo. Los shamanimals, protagonistas de los libros y juegos interactivos de esta empresa, serán los encargados de esta magnifica labor.

“No es un modelo freemium. Los usuarios de Red Mapache, serán unos game changers, harán un aporte que nos va a permitir a nosotros seguir desarrollando productos y además hacer alianzas con fundaciones para capacitar a los profesores en el uso de estas herramientas” enfatiza Jiménez.

Cambiando el mundo

Luego de casi dos horas de charla, nos convencemos de que, cómo afirma Ricardo, el mundo puede cambiar si todos aportamos un granito de arena y apoyamos iniciativas como ésta que por medio de la educación buscan mejorar la calidad de vida de los futuros habitantes de esta gran aldea global. El camino del emprendedor, como el del mapache, no es fácil pero si encantador!

Así que lo más importante a la hora de emprender, es la pasión, el amor, la disciplina y las ganas de crear un producto que más allá de generar valor, transforme la vida de las personas.

Conoce más de red mapache en: http://www.redmapache.com/