Porque actuar como un niño puede ser lo mejor que puedas hacer por tu emprendimiento.

EL 02/5/2014

El viernes 24 de enero estuve con un grupo de mentes creativas disfrutando un plato de calentado en Sipote en el Parque de la 93 y escuchando la diseñadora gráfica Arutza Rico Onzaga de P576 hablar sobre la infancia.

El viernes 24 de enero estuve con un grupo de mentes creativas disfrutando un plato de calentado en Sipote en el Parque de la 93 y escuchando la diseñadora gráfica Arutza Rico Onzaga de P576 hablar sobre la infancia.

Ella habló principalmente sobre como nuestras experiencias de la niñez nos pueden influenciar hasta muchos años después, ya en el mundo laboral. Pero ella también me puso a pensar sobre como un enfoque infantil en nuestros proyectos es a veces justo lo que necesitamos para crecer y prosperar.

Primero que todo, me imagino que lo que más te interesa es el calentado gratis ¿cierto? Ya sé como piensas.

Pues bueno, Sipote patrocinó el evento de este mes de Mañanas Creativas Bogotá (Creative Mornings Bogotá) y ofreció un plato de calentado para cada asistente. Mañanas Creativas es una serie de eventos gratuitos para la “comunidad creativa” que ocurren cada mes a la hora del desayuno en sesenta y siete ciudades alrededor del mundo. Pero no te preocupes, no tienes que pasar una prueba de creatividad para poder asistir al evento. Lo único que necesitas es inscribirte y tener una mente abierta.

El tema global de este mes era la infancia. Así que en la terraza de Sipote, bajo un hermoso sol bogotano, Arutza Rico Onzaga, con su vestido de colores vibrantes, nos dio sus impresiones sobre el tema.

Nuestras experiencias de la niñez nos pueden influenciar en el mundo laboral.

Empezó contándonos sobre algunos de sus recuerdos más gratos de su infancia, como cuando jugaba cartas con su abuelo en largos viajes por carretera en Colombia, y sobre como estos momentos ahora contribuyen a su trabajo. Por ejemplo, cuando trabajaba en el diseño del empaque para una marca de jabón, venían a su mente imágenes clásicas que influenciaban el resultado del proyecto.

Apoyarse en los recuerdos de infancia es algo que ella le recomienda hacer a todos los diseñadores de su compañía. Como ella dice, nadie, ni siquiera hermanos, tiene la misma infancia. Y es la suma de todas esas experiencias tempranas que nos hacen los adultos - e individuos - que somos hoy en día.

La magia casi olvidada de la niñez.

Esto me puso a pensar en el impacto que puedo tener en los niños que están en mi vida. En particular, mis dos ahijados y mis sobrinas. Y aunque son los padres quienes siempre tendrán una mayor influencia; no se debe subestimar la capacidad de tías, tíos, padrinos, y otras personas para inspirar a un niño.

Más importante aún, tenemos la oportunidad de brindarles algo diferente, algo por fuera de su rutina. Podemos iniciarlos en prácticas artísticas, deportivas o culturales que les ayuden en su desarrollo físico o a expresarse mejor, ser más creativos, o descubrir su pasión. Y al hacer esto no sólo se ayuda al niño; también nos ayuda a ver nuestras vidas, y hasta nuestro trabajo, desde una nueva perspectiva. Esto es lo que pasó a Rico Onzaga.

Habló sobre su experiencia como madre y como esta experiencia le devolvió a su vida la magia casi olvidada de su niñez.

Ella nos contó que para ayudarle a leer a su hijo, ella empezó el proyecto Alfabeto de Amor. Este proyecto trata de diseñar cada letra del alfabeto con atributos de una palabra que empiece con esa letra. Una palabra escogida por su hijo.

El Alfabeto de Amor no sólo le ayudó al niño a desarrollar su interés en la palabra escrita, si no que también le ayudó a ella a descubrir nuevos horizontes en la creación de sus diseños.

El Alfabeto de Amor todavía está en desarrollo, pero puedes aprender más sobre el proyecto aquí. Como podrás ver, en un principio ella diseñó las letras de tal forma que se asemejaran a estilos de letra tradicionales. Sin embargo, a medida que avanzaba el proyecto, y motivada por su hijo, ella se sintió más libre y exploró nuevas posibilidades que resultaron en diseños de letras más imaginativos y divertidos. Por ejemplo, la letra “P” se parece a una palmera - resplandeciente, con grandes hojas que caen hasta la mitad de la letra.

La evolución del Alfabeto de Amor, y del estilo de Rico Onzaga, es una prueba fiel de lo que puede pasar cuando empezamos a ver el mundo en que vivimos, y tabajamos, a través de los ojos de un niño.

Las Libertades de la infancia

Durante la mayoría de su charla Rico Onzaga habló de la infancia en el sentido tradicional, i.e. los primeros años de nuestras vidas. Pero también se refirió a la infancia como algo más, algo que se puede concebir como el período de tiempo después de nacer. Esta definición se puede aplicar también a muchas cosas, como proyectos creativos o emprendedores.

Por ejemplo, de acuerdo a esta definición, Embrace Bogotá - que lancé hace menos de tres meses - todavía está en su infancia. Y esa es una idea que abre muchas puertas. Como una emprendedora, viviendo la “infancia” de mi negocio, me di cuenta que me puedo permitir ciertas libertades que se le permiten a un niño como:

  • La libertad de hacer preguntas - ¡muchas!
  • La libertad de aprender y crecer y desarrollarse y cambiar.
  • La libertad de ver las cosas de nuevas y divertidas formas – como escribir la letra P como una palmera.
  • La libertad de caerse y volverse a levantar.

¿Qué pasaría si abordáramos nuevos proyectos o etapas de nuestras vidas como si estuviéramos de nuevo en la infancia con todas estas libertades? Sería muy emocionante ¿no?

Si ves, actuar como un niño puede ser lo mejor que puedas hacer por tu emprendimiento.