El helado blando gana protagonismo en el paladar de los colombianos

EL 01/10/2017

 La industria del helado en Colombia hoy por hoy crece a un ritmo acelerado por su preferencia de los consumidores, sin importar los niveles sociales, los climas, ni la edad de la población. Es un producto que gusta a todos, que refresca, que genera satisfacción, que produce bienestar.

Empresarios de todas las regiones se han interesado en explotar este negocio que ofrece una alta rentabilidad, con preferencia sobre las otras categorías como helados de nevera o los mismos artesanales.

 La industria del helado en Colombia hoy por hoy crece a un ritmo acelerado por su preferencia de los consumidores, sin importar los niveles sociales, los climas, ni la edad de la población. Es un producto que gusta a todos, que refresca, que genera satisfacción, que produce bienestar.

Empresarios de todas las regiones se han interesado en explotar este negocio que ofrece una alta rentabilidad, con preferencia sobre las otras categorías como helados de nevera o los mismos artesanales.

El comportamiento del mercado se favorece pues muchos establecimientos que antes no tenían este producto en su portafolio, hoy saben que un helado sea un producto que acompaña cualquier momento.  Por ello, ya las cadenas de comidas rápidas, las panaderías, cafeterías, tiendas de barrio, fruterías y restaurantes, ofrecen el helado blando como una alternativa de "postre" o simplemente como un snack.

El clima tampoco es ahora una barrera para la venta.  Los indicadores de ventas señalan que tanto en ciudades consideradas frías el crecimiento en consumo es tan parecido a las ventas en ciudades que ostentan climas cálidos. El 70%  de las ventas de helado blando se  presenta en cono y el 30% en vaso, tipo "Sunday.”, así lo manifestó Javier Ossa, Gerente de INSSA.

De acuerdo a datos de Euromonitor el mercado de helados en Colombia sumó USD 459,4 millones en 2015 con un crecimiento promedio de 4,2% entre 2010 y 2015, cuya proyección sumaría USD 535,1 millones en 2020, registrando un crecimiento promedio anual de 3,1% entre 2016 y 2020.

Jairo Valderrama, Director comercial de la línea Horeca de Inssa, cuenta que el aumento en el consumo del helado blando en el país, se debe a que los "momentos de consumo" han cambiado y la oferta es cada vez más amplia, cuyas razones obedece entre otros a:

1. La oferta y multivariedad de sabores en establecimientos que antes no era común encontrar un helado. Ahora es común en: almacenes y supermercados de cadena, restaurantes, fruterías, panaderías, tiendas de barrio, estaciones de combustible y negocios de "paso".

2.   Rentabilidad: El amplio margen que se obtiene en las ventas de helados blandos ha disparado el ambiente emprendedor. El costo del helado blando oscila entre 500 y 600 pesos para un precio de venta entre 1.500 y 2.000 pesos, lo que aporta más de 200% de rentabilidad como negocio.

3. Producto para todos los climas: anteriormente se identificó al helado como un producto solo apropiado para climas cálidos.  Hoy es tan común en territorios donde la temperatura ambiente es elevada como en aquellos donde la temperatura es considerada "fría".  

4. Producto de consumo masivo: No importa las edades, no importa el género (aunque los estudios revelan que las mujeres son las mayores consumidoras), no importa el momento (aunque los fines de semana marcan la mejor tendencia de venta), no importa el nivel socioeconómico, el helado blando está al alcance de todos.

5. La facilidad de montar el negocio de venta de helados: Solo es necesario un metro cuadrado y poco capital para iniciar.

“En Colombia existen cerca de 5.000 máquinas dispensadoras de helado blando con una capacidad de venta entre 50 y 100 helados diarios, y cuyo volumen se triplica los fines de semana sobre todo”, destacó Ossa.