Cómo las finanzas pueden acelerar la igualdad de género

EL 03/11/2019

Inversión con enfoque de género para América Latina y el Caribe

Serían necesarios 74 años para alcanzar la paridad de género en América Latina y el Caribe (ALC), según el informe sobre brecha de género realizado por el Foro Económico Mundial. En respuesta al panorama, desde el BID Invest se está totalmente convencido que la inversión con enfoque de género es un estrategia que promueve la igualdad.

Y más allá de las cuestiones morales o el deber ser de las cosas, cada vez son más los estudios que demuestran que invertir en mujeres genera oportunidades económicas y de negocio. Por ejemplo, se ha demostrado que los países que empoderan a sus mujeres tienen mejor desempeño que aquellos que no lo hacen. Es decir, que cada vez se demuestra más la correlación entre entre la equidad de género y resultados superiores.

Un análisis de McKinsey sobre América Latina concluyó que aquellas empresas que cotizan en bolsa que cuentan con mayor representación femenina, obtenían un rendimiento 44% superior sobre las inversiones y márgenes de ganancia 47% más altos. A pesar de esto, el 63% de las empresas de ALC declaró que la diversidad de género no es una estrategia prioritaria

En América Latina y el Caribe hay una importante brecha de financiación para las empresas lideradas por mujeres. Sin embargo, ellas continúan estando por encima del mercado en cuanto a crecimiento del consumo y del crédito. El estudio señala que los bonos de género forman parte de una nueva tendencia en las finanzas sociales y constituyen una forma innovadora de otorgar préstamos a mujeres o a micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) de mujeres. Actualmente, la brecha financiera es US$ 5 mil millones para las microempresas lideradas por mujeres y US$ 93 mil millones para las pequeñas y medianas empresas (PYME) de mujeres.

Según se desprende el informe, se prevé que en 2025 las mujeres controlen el 75 por ciento del gasto de consumo. Las mujeres también controlan el gasto como inversoras individuales. A nivel mundial representan un segmento de inversión clave que impulsa la inversión con un enfoque de género. La diversidad de género es buen negocio: más allá de los valores, posee potencial para mejorar el perfil de riesgo y remuneración de las carteras de inversionistas.

El estudio recomienda facilitar una fuerza de trabajo diversa para ayudar a las organizaciones de diversas maneras: atrayendo a los mejores empleados, reduciendo la rotación de empleados, mejorando el desempeño empresarial, mejorando el acceso a los mercados y fortaleciendo la reputación. Para conocer más, descarga el estudio

aquí: https://www.idbinvest.org/inversionengenero