¿Cuáles son los beneficios de ser una empresa BIC?

EL 12/12/2018

Por: Juan Felipe Gutiérrez Álvarez - Abogado Penalista / Presidente Instituto Colombiano de Derecho Corporativo - ICDC

Con gran entusiasmo recibí hace poco el texto de la Ley que crea las empresas BIC[1] en Colombia[2], hace algún tiempo conocía de su aprobación y estaba muy pendiente su publicación. Inmediatamente después de darle una leída rápida y mirar sus diferencias con el proyecto de ley, la compartí con familiares, amigos, contactos y personas que quizás estarían interesadas en este gran paso para la construcción de un evolucionado sector empresarial.

Muchos preguntaron cuál era el beneficio de ser una empresa BIC, otros fueron enfáticos en asegurar que no tenía ningún beneficio, y algunos un poco más mesurados indicaron que era una ley ingenua, porque si no comprendía al menos incentivos tributarios, ninguna empresa se sometería a ella.

Me di cuenta entonces, que eso tan obvio para mí, tan lógico y benéfico para la sociedad y las empresas, aquello que consideraba como una tendencia mundial con la cual estábamos todos sintonizados, realmente era visto como algo etéreo, gaseoso, y ¡hasta innecesario!

Cometí un error básico, no tener en cuenta la “ceguera temporal” en la que todos nos encontramos por falta de conocimiento o entendimiento de un tema específico. Claramente ninguna empresa va a querer someterse a una regulación que, aparentemente, solo le exige y nada le reporta. Ningún emprendedor va a querer adquirir más compromisos adicionales a todos los que ya tiene para sacar adelante su idea de negocio, y sobre todo se pensará que las empresas únicamente se pueden dar el lujo de hacer algo por los demás cuando sus ingresos se lo permiten.

Primero veamos qué son las empresas BIC, qué beneficios reportan así no estén comprendidos expresamente en la ley, y cuál es ese nuevo paradigma que se incorpora en la esencia de la empresa privada.

“we envision a global economy that uses business as a force for good” así inicia la declaración de B Corporation en los Estados Unidos y su significado es gigantesco. Las B Corp son empresas que redefinen su esencia, se apartan del viejo concepto de empresa dirigida únicamente a la generación de utilidades y al crecimiento con base en resultados, sus metas y objetivos se traducen en principios y valores, sus trabajadores son tan importantes como los clientes, y todo esto va construyendo una cultura dirigida a impactar positivamente en las personas, a transformar su entorno y aportar valor a la sociedad.

Para estas empresas, la rentabilidad y utilidades son indicadores de segunda clase, el éxito comprende la capacidad de la empresa para alinear sus objetivos económicos con la construcción de bienestar social, protección ambiental y cultura corporativa. No se trata de empresas altruistas, filantrópicas o generosas, hablamos de la consolidación de un estándar empresarial avocado a lo ético, a trasladar los valores de las personas a la empresa, a pensar la actividad económica como una herramienta para mejorar la vida de los demás, y esto indefectiblemente generará retorno. Las empresas BIC, para Colombia, sin duda son el nuevo paradigma del sector empresarial.

Nos estamos alineando con el mundo, dando un paso más para integrar a nuestro país una nueva concepción del sector empresarial. Desde el 2005 Reino Unido tiene una legislación para las “community Interest Companies”, también otros países como Italia, España, Estados Unidos y, en latinoamerica, Chile y Argentina cuentan con grandes desarrollos tanto en sus legislaciones como a través del sistema B.

Preguntarnos por los beneficios obtenidos al ser una empresa BIC, sería tanto como cuestionarnos de qué sirve proteger el medio ambiente, reducir el consumo de energía, disminuir las emisiones de carbono, reciclar, evitar el uso de plástico, consumir responsablemente los recursos hídricos, mejorar la calidad de vida de los trabajadores, ser transparente en mis relaciones comerciales o no discriminar, cuestiones que se justifican en sí mismas y su beneficio es casi un hecho notorio; sin embargo, veamos algunos beneficios específicos de ser BIC.

Mayor atracción y retención de talento[3]

Por alinearse con la conciencia actual de la fuerza laboral, la crisis de la rotación de personal no afecta a las BIC, sus empleados adquieren el mismo compromiso que la empresa para la que trabajan, el desarraigo propio de los millennials encuentra un propósito por el que vale la pena esforzarse. Los trabajadores se sienten motivados ante una gestión empresarial socialmente responsable y, además, la inversión en educación y capacitación genera un sentido de pertenencia y motivación para permanecer en el empleo.

Mejor recuperación frente a la crisis

Según estudio[4] sobre los beneficios de la resiliencia en las empresas, aquellas que implementan dentro sus estrategias prácticas ambientales y sociales experimentan menores pérdidas, se recuperan más rápidamente de una crisis y sus resultados son mucho más estables, conclusión a la que se llegó de analizar más de 900 empresas de Estados Unidos después de la crisis financiera de 2008.

Lealtad del Cliente

Una necesidad intrínseca del ser humano es la de pertenecer a algo, sentirse parte de un colectivo social, de ahí que la admiración entre empresas que tienen relaciones comerciales, o entre empresa y cliente, sea el factor determinante para generar lealtad. Las empresas que son reconocidas por tener buenas prácticas laborales, adelantar proyectos sociales, ambientales o que buscan generar un impacto positivo cualquiera sea la forma, hacen que sus clientes, producto de la admiración que causan tanto en ellos como en la sociedad en general, quieran mantener sus relaciones comerciales, hablar sobre ellas y recomendarlas.

Incrementar el valor de la marca

El Reputation Institute en variados estudios, mediciones y artículos ha podido demostrar que las personas actualmente se preocupan y le dan gran trascendencia a la ética, el compromiso social, el respeto por los empleados y conductas ambientalistas, y están dispuestas a premiar las empresas que actúen conforme a estos aspectos, pues se sienten inclinados a satisfacer sus necesidades con productos o servicios que provengan de ellas. Una marca o imagen empresarial robustecida por comportarse en la forma que valoran las personas, podrá apalancar sus estrategias de negocio, tendrá un elemento diferenciador, competirá en el mercado con su valor agregado.

Estándar de cumplimiento

Todas las empresas, dependiendo de su objeto social, están obligadas a cumplir con legislaciones laborales, tributarias, comerciales, ambientales, entre otras y, por lo general, no conocen todas esas obligaciones. Ser BIC exige tener establecido un marco legal de cumplimiento, conocer y cumplir con todas las obligaciones legales derivadas de los requisitos para tener la denominación. Por tanto, cumpliendo lo que de igual manera deben cumplir, están reduciendo y controlando el riesgo legal, están evitando litigios innecesarios, ahorrando honorarios de abogados, y protegiéndose contra la persecución legal.

En síntesis, si comprendemos la esencia de las empresas BIC, encontraremos muchos beneficios que pueden o no tener repercusiones económicas. Será tarea de cada CEO analizar si mejorar la reputación de la empresa, lograr reconocimiento en el mercado, obtener publicidad gratuita por el impacto positivo, motivar a sus trabajadores e incrementar su sentido de pertenencia, entre muchos otros aspectos, son verdaderos beneficios que se obtienen sin necesidad de encontrarlos expresamente en una ley.

Además, una propuesta de valor clara como la que se deriva de ser una Empresa de Beneficio e Interés Colectivo siempre será atractiva para las aceleradoras, ángeles inversionistas o entidades financieras como Bancolombia y sus procesos de mentoría, de ahí que esta ley sea de gran importancia para el emprendimiento.

Ser BIC es pensar en lo correcto y no solo en lo legal.

Referencias

[1] Empresas de Beneficio e Interés Colectivo.

[2] Ley 1901 de 2018: por medio de la cual se crean y desarrollan las sociedades comerciales de beneficio e interés colectivo.

[3] https://www.huffingtonpost.com/ryan-honeyman/why-b-corps-have-great-em_b_7488564.html

[4] Bouncing Back: Building Resilience Through Social and Environmental Practices in the Context of the 2008 Global Financial Crisis.