Pregunte, y Actúe

EL 05/29/2015

"Entender el desafío es sólo el primer paso, luego hay que actuar".

Los desafíos de la vida son innumerables y es claro que no tenemos las respuestas para todo lo que enfrentamos. Siendo una realidad que los desafíos en nuestro trabajo no son pocos, y que no tenemos las respuestas a la mano para la mayoría de estos, es de esperar que al menos estemos preparados para manejarlos y buscar soluciones.  Pero, ¿cómo hacerlo sistemáticamente para conseguir resultados?  

Con tres simples pasos:  controle su ego, pregunte, y actúe consecuentemente.

La primera barrera que debemos superar es nuestro propio miedo a preguntar.  Aceptemos que no lo sabemos todo y superemos nuestro propio ego. Hacer preguntas no es sinónimo de ignorancia, y tampoco nos deja expuestos ante críticas.  Por el contrario, ante los desafíos es sabio cuestionar lo que sucede a nuestro alrededor.  Hacer preguntas muestra nuestra capacidad de manejar la información, nos permite construir escenarios de acción, desarrollar planes de trabajo, y evaluar consecuencias para minimizar los riesgos.

La forma en la que se hacen las preguntas también es crítico.  No se trata de preguntar cualquier cosa, lo importante es preguntar lo necesario.  Ante un desafío, pregunte lo que sea necesario para CONTROLAR la situación, y APRENDER del mismo para beneficio de la organización.  Para controlar la situación debe entender el desafío que tiene entre manos: ¿Dónde fue? ¿Quién está involucrado? ¿Cómo impacta la organización?  Las respuestas a estas preguntas ayudan a entender el alcance, los cargos y responsabilidades asociados al mismo, y particularmente la forma de minimizar el efecto no deseado.

Por último, no se quede haciendo solo preguntas, actúe.  Entender el desafío es solo el primer paso, luego hay que actuar.  Ponga en marcha las acciones necesarias para minimizar los efectos no deseados.  Posteriormente, vuelva a preguntar, pero esta vez con otro objetivo muy especial: aprender.  El aprendizaje es necesario para cerrar el ciclo y dar herramientas para que futuros desafíos sean manejados adecuadamente.  ¿Faltan reglas claras? ¿Existen procedimientos y autonomía necesaria?  Puede ser que nuevos desafíos sean fácilmente manejados con cambios menores en la forma como trabajamos.  ¿Tenemos los recursos?  Tal vez una planeación adecuada del uso de los recursos mejora resultados en el futuro.  ¿La estructura de personas se amolda a los procesos y funciones?  Examine las personas con las cuales trabaja y como se organiza el equipo, posiblemente los riesgos se disminuyen si interactuamos de forma diferente.  ¿Son claros los objetivos?  Si todo lo anterior es claro, pero falta la dirección en la que todos deben enfocar sus esfuerzos, la definición del rumbo a seguir es la prioridad.

Ante los desafíos, no podemos controlar ciertamente todo lo que sucederá, pero si podemos minimizar los riesgos de nuestras decisiones y actos.  Entonces, pregunte todo lo que pueda, y actúe.  Con cada oportunidad que se presente notará que aprende a preguntar mejor, e igualmente mejoraran las respuestas que obtiene.

Sobre Estractica: 

J.Luis.O es autor del libro Estrategia? Táctica? El ABC y 123 para llevar la estrategia a la práctica, en el cual se presenta una metodología sencilla y eficaz para desarrollar pensamiento estratégico a partir de la realidad empresarial en la que se encuentra su negocio, y llevarlo a la práctica con éxito.

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