Diseñe una Balanza de Beneficios y mida su Desempeño

EL 11/10/2014

La definición del éxito es bastante subjetiva, y en particular depende de las expectativas de cada quien en relación con sus actividades. Sin embargo, indistintamente de cual sea la definición del éxito para cada cual, existe algo en común para todos: hay metas que alcanzar y debemos tener claridad de cómo lograrlo. 

 Particularmente en el ambiente de libre mercado existe una regla común que representa el éxito de los negocios, la rentabilidad.  Pero, vigilar solo este elemento seria miope respecto a todas las facetas que un negocio debe contemplar, especialmente si tiene una estrategia solida ya definida.

Cualquiera que sea la estrategia que siga el negocio, la misma debe definir elementos de control que midan el avance, logros, el éxito.  Estos elementos de control ponen en perspectiva a la organización respecto a su estado actual y aquellas metas que desea alcanzar, en facetas como la financiera, comercial, personas y su aporte a la sociedad.  Son elementos de control por que permiten medir que acciones generan beneficios para la empresa y el desempeño de la misma.  Esto es sumamente importante, es indispensable medir el desempeño para saber si estamos alineados con la estrategia, la cual a su vez se deriva de la Misión y Visión establecida para la organización.

Estos elementos de control definen una “regla” para medir brechas a cerrar entre el estado actual de la empresa y las metas que desea alcanzar.  Esta “regla” consiste en el conjunto de elementos que deseamos comparar, para luego estructurar un proceso de comparación entre nuestro punto actual y los deseados, y debe ser simple y directa que pueda responder preguntas estratégicas, tales como: ¿Cuán rentable es nuestra organización y cuánto debe serlo cuando lleguemos al punto deseado?  ¿A qué ritmo de crecimiento estamos escalando posiciones en el mercado y cuánto nos falta (o sobra) para alcanzar la próxima meta? ¿De qué tamaño es nuestra base de clientes y hasta dónde debemos llevarla para hacer sostenible nuestra operación? 

Responder este tipo de preguntas implica que debemos medir el desempeño de la empresa.  El desempeño se mide con indicadores, y estos deben medir lo que se desea alcanzar con la estrategia.  En general, se trata de escoger parámetros de medición dados por la misma estrategia para ilustrar puntos de referencia.  Estas referencias en sí mismas no significan nada si no se analizan en perspectiva según el contexto en el cual se desempeña la compañía.  Por ejemplo, si se define que deseamos estar en la posición número 3 del mercado y para ello debemos multiplicar por 10 nuestra base de clientes en un año, quiere decir que el esfuerzo para lograrlo va a ser descomunal comparado con las actividades regulares de la organización.  ¿Es realizable esto? ¿Es creíble?  El análisis debe ser igualmente estratégico, para determinar si los cambios son exigentes, realizables y, por sobre todo, creíbles para las personas que los llevarán a la práctica.  Los controles y mediciones deben ser frecuentes para no perder el rumbo y hacer los ajustes necesarios a tiempo. 

Entonces, pregúntese:  ¿Tiene usted definida su estrategia y la misma le dice como medir su desempeño? ¿Qué decisiones toma con base en las mediciones?  ¿Obtiene resultados?  El control del desempeño es un habito que rinde frutos para quien lo construye y domina. 

Sobre Estractica (http://estrategia-tactica-abc-123.blogspot.com.br):

J.Luis.O es autor del libro Estrategia? Táctica? El ABC y 123 para llevar la estrategia a la practica, en el cual se presenta una metodología sencilla y eficaz para desarrollar pensamiento estratégico a partir de la realidad empresarial en la que se encuentra su negocio, y llevarlo a la práctica con éxito.

Foto Tomada de: flickr/Teamwork and team sprit