Villapinzón contada entre tejidos de lana

EL 06/8/2017

Lina Fernández es una diseñadora bogotana que ha transformado la tradición campesina en alta costura

El municipio de Villapinzón está ubicado en el departamento de Cundinamarca, exactamente a dos horas de Bogotá. Su historia se puede contar con el telar de la lana, una tradición que sus campesinas conservan desde tiempos de antaño.

Ruanas, guantes y cobijas eran algunos de los accesorios más comunes que tejían las campesinas de Villapinzón, hasta que Lina Fernández decidió rescatar la tradición y transformarla en alta costura. Así empieza el camino de esta emprendedora que se empodera de sus sueños para mejorar la calidad de vida de sus mujeres, como se refiere a las tejedoras.

Este emprendimiento es el resultado de una ardua investigación que se vio reflejada en su tesis de grado, la cual presentó hace más de cinco años, con la cual participó en su primera pasarela en Bogotá con una línea llamada remembranza.

Desde entonces Lina comprendió que su labor era reactivar la industria de la lana y desarrollar nuevos productos en alta costura. Pero esto no hubiese sido posible sin la disposición de aprendizaje de las campesinas de la región quienes, sin saber leer o escribir, eran las dueñas indiscutibles de esta tradición.

La oferta de valor de sus diseños consiste en que han logrado hilar la lana tan delgada que disminuye el peso y les permite jugar con varias texturas en un solo tejido, además los colores están inspirados en la flora y fauna de Villapinzón. Esta innovación la ha llevado a estar presente en diferentes pasarelas nacionales e internacionales como Miami Trade Expo 2015.

No obstante, detrás de este gran proyecto está la pasión por el tema social. Cuando nos conectamos con nuestra esencia, con nuestro ser, el corazón empieza a trabajar, así lo afirma Lina Fernández, quien trabaja directamente con las artesanas a quienes, gracias a la gestión de entidades gubernamentales, ha logrado capacitar en función de su innovación.

La clave del éxito de Lina Fernandez ha sido empoderarse de su sueño para convertirlo en empresa. Esto lo descubrió en la comunidad MET una Organización internacional, sin ánimo de lucro, que impulsa y apoya el emprendimiento femenino, sostenible, responsable e innovador.