"Mi motivación para emprender, fue el sentirme productiva"

EL 10/8/2015

Compartimos tres historias de mujeres que han emprendido gracias a la capacitación de la  Fundación WWB Colombia. En esta segunda entrega contamos la historia de, Johanna Agredo, una mujer que junto asu espozo innovan el calzado.

Johanna se describe como una mujer emprendedora, independiente y luchadora, nacida hace 34 años en la ciudad de Cali.  Creció con sus padres en un hogar poco amoroso, pues la ocupación que ellos tenían en su negocio propio, una revueltería, no les daba tiempo para estar con su hija. “aunque ellos estaban un poco alejados y en su propio mundo, no los juzgo”, dice.  Johanna debía realizar sola sus tareas al llegar a casa y en sus ratos libres, aprendió sola a hacer cerámicas y zumo de uva, que vendía a sus compañeros de colegio aprovechando su habilidad y así, conseguía su propio dinero.  

Johanna tiene claro que a veces debes hacer un alto en el camino y buscar ese compañero de vida, esa persona que se convierte en un apoyo para cumplir tus sueños; fue de este modo como Johanna decide unirse a Jefferson.

Desde que comenzó a trabajar, le surgió un interés por la parte social en un programa de recuperación de valores “Camino a la felicidad”.  “Me trasladé al municipio de Buga junto con mi esposo y sin un peso en el bolsillo, pero estábamos contribuyendo con la sociedad para que pudieran ser felices. Después de mucho dar vueltas por varias ciudades del país, decidimos regresar a Cali pues María Camila, mi hija que ahora tiene 5 años, ya estaba en camino”.

Con María Camila en el camino, debían asentarse en un solo lugar.  Johanna sentía que su vida estaba cambiando y pensaba en sus días pasados donde recorría ciudades ayudando personas a ser feliz. En casa, se sentía improductiva; disfrutaba mucho el ser mamá, pero quería hacer algo más.  

Por invitación de una de sus amigas, asistió a clases para aprender a hacer calzado artesanal. Aprendió con mucha facilidad y se interesó por continuar por ese camino tomando clases en diferentes lugares.  Johanna se arriesgaba a armar zapatos mientras estaba en proceso de aprendizaje y los vendía a sus familiares, quienes desde un inicio, creyeron en su proyecto.  Poco a poco, Johanna fue avanzando en lo que se convertiría en Calzado Life.

Johanna quería que Calzado Life fuera diferente y por eso, creó un zapato innovador: una baleta doble faz con la que su negocio comenzó a tomar forma. Como die Johanna, “Calzado Life te ofrece confort, innovación y es un calzado personalizado, pues cada cliente escoge el modelo y nosotros lo volvemos una realidad”.

Calzado Life se convirtió en un negocio familiar y Jefferson, su esposo, decidió dejar su empleo para dedicarse tiempo completo a este nuevo proyecto. “Y Camila se ha involucrado tanto con la idea de un negocio propio que en sus ratos libres, después de las tareas del colegio, me apoya en la fabricación de los recuños, que es donde va la marquilla”.

La vida de Johanna ahora gira en torno a una máquina de calzado, junto a su esposo y María Camila, su más grande inspiración.  Johanna tiene claro que “en el camino pueden presentarse muchos obstáculos, pero eso también es crecimiento”.