La vida hay que endulzarla con amor

EL 10/6/2015

Compartimos tres historias de mujeres que han emprendido gracias a la capacitación de la  Fundación WWB Colombia. La primera historia de vida es de Sandra Liseth, una mujer que por cuestiones de la vida cambio la carpintería por la pastelería.

Sandra Liseth es una mujer muy comprometida con su sueño, un sueño que se esmera por realizar paso a paso y su familia es un apoyo muy importante. Su familia está compuesta por su esposo y tres hijos varones.  Ha salido adelante con mucho sacrificio y esfuerzo, pero se siente satisfecha.

Una de sus ideas de emprendimiento iniciales era la carpintería, a la que le dedicaba la mayor parte de su tiempo. Vendía cuadros, pinturas, artículos en madera, fruteros y muchas cosas más.  Con los productos y químicos que utilizaba, su salud se comenzó a ver afectada, sus pulmones no estaban respondiendo como debían, se ahogaba con solo emitir unas palabras y su médico le expresó su gran preocupación; Sandra debía decidir entre su vida o su carpintería.  Con profundo dolor, debió dejar a un lado su sueño, sus productos, sus materiales, sus clientes y referidos, para cuidar sus pulmones y dedicarse al hogar.  

Años más tarde, Sandra sentía que algo faltaba en su vida, hasta que llegó una nueva idea.  Endúlzate con Amor empieza desde apreciar los bouquets y elaboración de la torta de matrimonio de una de sus primas, generando en Sandra un sentimiento profundo por querer aprender el arte de la pastelería. Lo veía como algo inalcanzable.  Investigó, preguntó, hasta que logró contactarse con la persona que había dado origen a ese sentimiento y quien se convertiría en su maestra.  Con ella, inicié un curso básico de pastelería, donde aprendió a hacer cosas muy ricas y sencillas.

Al culminar el primer nivel, su interés creció mucho más y pasó a un nivel avanzado. “Siempre recibí apoyo y soporte de mi profesora, quien me daba la seguridad que éste, es un negocio que tiene mucha prosperidad, pues durante todo el año, siempre hay ocasiones que ameritan regalar una torta”.  Desde ese momento, comenzó la larga tarea de expresar con cada artículo un impacto diferente en las personas, para que al momento de recibirlo y tenerlo en sus manos, generara una sensación única en el tacto, en el sentir, en el gusto.

“Mi interés era que una pequeña porción, deleitara un paladar”. Esta fue la razón de ser de su empresa y con ella, el nombre que lleva.  “Quería un nombre que encerrara todos los factores del gusto, la sensibilidad, el detalle, la dulzura… ese toque mágico. Logré expresar todo esto en Endúlzate con Amor”.

El impacto que ha tenido su negocio en su familia es enorme, “ellos sienten que yo estoy sacando un sueño adelante”, dice. “Muchas veces desistí de otros emprendimientos, pero ésta, ha sido una meta propuesta y puedo decir que lograda”.  Sus familiares se han involucrado en todo el proceso de su negocio, aunque Sandra prepara los productos ella sola, su familia ayuda a difundir entre sus conocidos que las tortas de Endúlzate con Amor, son las mejores tortas de la ciudad.  “Mi familia es un soporte muy especial.  Ahora, ver que estoy elaborando tortas y productos al nivel en el que estoy, es un orgullo para ellos y para mí. Es satisfacción y alegría poder darnos cuenta que sí podemos plasmar sueños y sentimientos. Algunos miembros de mi familia me ayudar en ocasiones, aunque sus palabras de aliento, de gratitud y de felicitaciones por los productos que creo, son un motivador para seguir adelante”.

Empresa: Endúlzate con Amor

E-mail: [email protected]