Entrevista ¿cómo ser mamá y emprendedora?

EL 05/15/2018

Por Magdalena Ituarte

Conciliar trabajo y maternidad es difícil. Ser madre, además de un empleo en sí mismo que requiere tiempo y energía, despliega un abanico de emociones nuevas que remueven nuestro interior. Por una parte, las madres emprendedoras luchan por encontrar un equilibrio entre la vida familiar y la profesional. Por otra parte, son muchas las trabajadoras por cuenta ajena que dejan sus empleos para lanzarse a la aventura de emprender como vía idónea para disfrutar de sus hijos. En atención a esta realidad, les invito a reflexionar sobre el tema «Emprendimiento y Maternidad» porque, aunque no tuvieran hijos ni fueran emprendedores, les gustará saber cómo esas valientes madres contribuyen con su esfuerzo diario a la prosperidad del país y cimientan un futuro que construirán sus hijos siguiendo su ejemplo.

Para abordar esta cuestión les contaré tres inspiradoras historias de mujeres vinculadas a MET Community, una organización sin ánimo de lucro, presente en Europa y América, cuya misión es apoyar e impulsar el emprendimiento femenino, sostenible, responsable e innovador.

Empezaré hoy con la bogotana Kelly Miranda, una ingeniera de sistemas de treinta y siete años, que trabajaba como analista de aseguramiento de la calidad del software cuando se quedó embarazada. Entonces tuvo el pálpito de que algo tenía que cambiar: «Me inquietaba saber quién sería esa persona que estaría con mi bebé, mientras yo estaba fuera de casa. Pero no sabía qué hacer». Nació Valeria y «todas las mañanas salía con el corazón arrugado porque sentía que me estaba perdiendo un tiempo único e irrepetible con mi hija. Me cuestionaba si valía la pena semejante sacrificio por cumplir los sueños de otros». Afortunadamente, Kelly recibió el apoyo de su familia, y así fue como ella y sus hermanas, Ketty (diseñadora gráfica en Barranquilla) y Tatiana (licenciada en Pedagogía y residente en Argentina), crearon BabyTime.    

 

Magdalena Ituarte. ¿Qué es BabyTime?

Kelly Miranda. Es un emprendimiento convencido de que los padres son los primeros educadores de sus hijos. Nuestro propósito es proporcionarles recursos educativos que les permitan conocer la importancia de las experiencias tempranas (a través del juego, la lectura, la música...) e invitarlos a compartir momentos de amor con sus hijos de una manera respetuosa y consciente. También queremos contribuir a subsanar la desigualdad, llevar el mensaje de que invertir en la niñez favorece el progreso del capital humano y el crecimiento económico.

M. I. ¿En qué momento de la vida de tu hija decidiste emprender?

K. M. Cuando nació mi hija Valeria en 2012 también nació la inspiración de trabajar por la niñez. Comencé a hacerlo de forma esporádica, ya que mi nuevo rol de mamá y mi trabajo como ingeniera no me permitían dedicar el tiempo requerido para el emprendimiento. Fue en 2015, cuando mi hija tenía dos años y medio, el momento en que decidí dejar mi empleo y trabajar solo en BabyTime.

M. I. ¿Cuáles son tus principales recursos para poder gestionar tu emprendimiento y cuidar de tu hija?

K. M. Mi hija va al colegio por la mañana, tiempo que dedico a BabyTime. Cuando ella regresa realizamos deberes, vamos al parque, jugamos, etc. Mi esposo se encarga de la niña cuando tengo que ir a eventos o capacitaciones. Para nuestras tareas de BabyTime la tecnología es nuestra mayor aliada y WhatsApp el canal de comunicación por excelencia. Como equipo, realizamos una planeación mensual y reuniones de seguimiento semanales.

M. I. ¿Crees que tener tu propio negocio es el trabajo idóneo para criar a tu hija a tu gusto?

K. M. Estoy totalmente convencida de que tener mi propia empresa me permite equilibrar mi vida profesional con la maternidad. Trabajar para otro proporciona muchas satisfacciones, pero se pasa mucho tiempo fuera de casa. En mi emprendimiento puedo organizarme para estar presente en la vida de mi hija. Voy a los eventos escolares sin tener que pedir permiso, puedo atenderla cuando está enferma y si cuando la llevo al colegio el tráfico está terrible, puedo tomarme el tiempo necesario para regresar a casa y no estar con el estrés de que llego tarde y debo recuperar el tiempo.

M. I. ¿Piensas que la maternidad te ha restado libertad para acometer retos más ambiciosos?

K. M. Al contrario. La maternidad me ha hecho más ambiciosa porque quiero demostrarme y demostrarle a mi hija que uno tiene en sus manos las herramientas para lograr lo que se proponga. Cuando nos hacemos mamás, miramos con nuevos ojos el mundo y queremos dar lo mejor de nosotras para que esa personita en construcción crezca feliz.

M. I. ¿Crees que ser mamá te quita energía para tus tareas profesionales?

K. M. No. El ser madre me ha hecho más rápida para poder gestionar todas las tareas que exige un negocio y también más creativa; la maternidad es una fuente de inspiración que me da fuerzas para dar lo mejor de mí. Todo lo que hago lo hago para sentirme bien y transmitirle esa alegría y satisfacción a ella. Porque si yo soy feliz, ella también lo será.

M. I. ¿Te gustaría que tu hija fuera emprendedora?

K. M. Sí. El emprendimiento trae muchas satisfacciones. No es un camino fácil, pero está lleno de retos y de aprendizajes. Mi misión como mamá es apoyarla y ayudarla a descubrir cómo puede aportar en la construcción de un mundo mejor, y me gustaría que a través de un emprendimiento pudiera realizarlo.