Desde las entrañas de una Millenial

EL 11/3/2015

Me tomo el atrevimiento de hablar sobre los Millennials y ese "extraño" comportamiento, que ha sido objeto de diversos estudios alrededor del mundo, básicamente porque soy una de ellas y por lo mismo, creo tener dicho comportamiento

Se dice que en 10 años los Millennials conformaremos nada menos que el 75% de la fuerza laboral en el mundo, aspecto que desde ya nos lleva a pensar más allá y revaluar muchos estereotipos de la realidad empresarial, no sólo en Colombia sino en el mundo entero ¿A qué me refiero? A que históricamente el mundo se ha transformado con base en las necesidades de las nuevas generaciones y viceversa, lo cual se ha demostrado desde los "Baby boomers" hasta la actualidad con los "Millennials", y es por esto, que urge reconocer la influencia que tiene esta última en el devenir del mundo empresarial, porque es claro que nos hemos vuelto un dolor de cabeza para los reclutadores y para las demás generaciones que nos rodean.

Y es que no se nos debe hacer raro que entre generaciones existan brechas tan amplias que muchas veces impiden entenderse entre ellas mismas, precisamente por la forma tan diferente como se percibe el mundo. En este sentido, no nos debería extrañar, sentirnos como un "bicho raro" en una sociedad que trata pero no logra comprendernos. La misma que ha sido testigo de grandes avances tecnológicos y de un sinnúmero de causas políticas, económicas, sociales y ambientales, que hoy en día mueven al mundo.

Toda esta realidad nos lleva a repensar la forma como el mundo debe evolucionar de la mano de cada generación. En el caso puntual de los Millennials, urge detenerse un poco,  evaluar ese comportamiento tan característico y comprender nuestro entorno, nuestras  necesidades y expectativas, las cuales, casi nunca van de acuerdo a aquello que nos vende el “mercado laboral” y las generaciones precedentes. Y no lo digo porque sí, sino porque debe convertirse en un tema relevante para las empresas que contratan Millennials y para el ecosistema emprendedor que hoy en día está a la cabeza de ellos.

Ideas como la de permanecer en una empresa durante más de 20 años, mantenerse en una zona de confort, casarse, tener hijos, comprar un carro y una casa, se revalúan e incluso empiezan a no ser una prioridad para los Millennials. Por el contrario, se vive una idea de “desapego”, en donde valen más las experiencias, los viajes, las causas sociales y ambientales, por encima del dinero en sí mismo. “Salir de la caja”, esa es la frase apropiada para muchos Millennials, al describir esa necesidad de dejar atrás lo tradicional y mostrarse diferente, único e innovador; dejar el miedo y hacer del riesgo un amigo más.

Adicional a esto, vienen a mi mente otras premisas que refuerzan la idea de que los Millennials llegamos al mundo por “fuera de la caja” y que llegamos con una forma atípica de percibir la vida en los aspectos laboral y personal:

Calidad de vida: Tener un estilo de vida en donde el trabajo no sea el único tema importante en la agenda hace parte de esta idea de tener una buena calidad de vida. Aspectos como vivir cerca al trabajo, usar medios de transporte menos contaminantes para el planeta como la bicicleta o los patines, tener tiempo para estudiar, hacer ejercicio, conocer gente, salir de rumba y hasta hacer un voluntariado, suman para tener una buena calidad de vida, ajena a limitaciones y rutinas.

Hacer la diferencia: Aunque suene cliché, para los Millennials es fundamental ser diferente en los aspectos laboral y personal. Las habilidades específicas y la forma como percibimos el mundo son clave al momento de diferenciarnos del resto, sobre todo si ese “resto” pertenece a otra generación.

Defender causas: La realidad de nuestro entorno nos ha llevado a percibir los problemas ambientales y las diferencias sociales como propias y por ende, defenderlas es nuestra bandera. Aunado a esto, en nuestra cabeza ronda la idea de: “¿Qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos?” –Por eso, muchos prefieren no tener hijos-

Flexibilidad: Este aspecto aplica sobre todo en el trabajo, en donde queremos estar en un espacio tranquilo que no restrinja nuestra libertad. Por eso, nos gusta trabajar desde casa o desde un café, no tener un horario establecido y no sentirnos encarcelados en un cubículo de una oficina, ya que al final lo que importan son los resultados y no la cantidad de horas que permanezcamos sentados en una silla.  

No somos máquinas: No nacimos para ser operativos, ni para que nuestra vida gire en torno a una rutina. Nos aburrimos, porque nuestra vida no es un ciclo que se repite y se repite, por el contrario, buscamos hacer algo diferente cada día y al no lograrlo, sentimos que perdemos el tiempo.

Resultados inmediatos: Nos gustan las cosas para YA!. Nos gusta ser productivos, no perder el tiempo y ser lo más eficientes posible. Pero eso no siempre es bueno…Cuando las cosas no andan a la velocidad que anhelamos, podemos desertar fácilmente de nuestras actividades. En últimas, nos rendimos y miramos otras opciones que traigan resultados a corto plazo.

Digitales: Somos una generación meramente digital, básicamente porque nuestra vida sin tecnología no funciona tan inteligentemente como nos gusta. Aprovechamos las herramientas digitales para que nuestro trabajo sea más productivo, para acceder a la información de manera inmediata y en general, para el día a día, es decir, para estar al tanto del tráfico, para elegir opciones de transporte a un solo “toque”, para hacer nuestras transacciones financieras, etc.

Emprendedores: No todos los Millennials tienen espíritu emprendedor, pero otros sí. Sin embargo, cuando hablamos de que somos emprendedores, no me refiero únicamente a la idea de crear empresa sino a ser proactivos, creativos, a proponer y llevar a cabo nuevos proyectos dentro o fuera de la empresa donde estamos, a romper paradigmas y crear nuevas ideas.

Por último, soy consciente de que he dejado muchos temas sin mencionar, pero desde mi perspectiva, siento que en el día a día, estos son los rasgos que más me caracterizan y que más creo pertinentes comunicar a aquellas personas que trabajan con un Millenial o que piensan o deben contratar personas de dicha generación. Pilas, porque en cualquier momento pueden decir: “Renuncio porque quiero algo diferente, quiero vivir nuevas experiencias, quiero algo que llene mis expectativas como profesional”…Así es esta generación, así que no se le haga raro, porque esto podría ocurrir.

A los Millennials como yo, les digo: ¡Tranquilos!…porque muchas generaciones han pasado por una situación similar, en la que sienten que nadie los comprende y que el mundo “conspira” contra ellos. Tranquilos, porque es normal que cada generación rompa estereotipos, se salga de lo tradicional, proponga y busque ser diferente.

Qué tediosa sería nuestra sociedad  si todos fuéramos iguales, si no existiese diversidad de ningún tipo y si todos repitiésemos moldes de generaciones pasadas. Si fuese así, no habría espacio para nuevas transformaciones, no habría evolución y las sociedades permanecerían inertes.

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