El e-Commerce y los cazadores de chollos

EL 07/1/2016

La venta online supuso aire nuevo, ligado siempre a un precio inferior al que encontramos en las tiendas físicas y con la comodidad de hacerlo desde casa

Compro online, ergo compro barato. Hablamos la semana pasada de esa especie de dualidad que hay en el origen de los negocios digitales. Después, pasamos a la comodidad —sin salir de tu casa o bajar de tu carro— y, finalmente, hablamos de la personalización, una estrategia de fidelización más que de nuevas ventas pero, en definitiva, una manera de encontrar salida a una producción cada vez más globalizada. Hoy vender por internet ya no es sólo barato, cómodo y rápido. Vender por internet es necesario en cuanto a que se le puede ofrecer a cada uno lo que necesita, lo que busca. Y también facilita la fidelización a la marca y la rotación de los productos, aunque muchos expertos hablan que el comprador (compulsivo) online si es algo es muy infiel.

Pero los eventos de ofertas que vimos la semana pasada —promoción del sector y de los actores del mismo en una misma plataforma como ya vimos—no son los únicos que monopolizan las ofertas y los precios bajos. Que la venta online supuso aire nuevo, ligado siempre a un precio inferior al que encontramos en las tiendas físicas y con la comodidad de hacerlo desde casa y recibirlo en tu domicilio, es algo conocido.

Internet aparece como una oferta continua. Hay quien valora el hecho de que una gran parte de los clientes-tipo de internet son los cazadores de chollos o aquellos que, llamados por las compras compulsivas, tratan de adelantarse a los demás y se enorgullecen de ello a través de las redes sociales. En el origen, un consumidor experto, que dominó las ventas online a través de los mercados exteriores —fundamentalmente el norteamericano— y que presumió de acceder a productos que no llegaban a Colombia o que, si lo hacían, eran escasos en número y a precios al alcance de muy pocos. Era la moda de comprar fuera por internet, con Miami como centro de operaciones (casilleros) Hoy, afortunadamente, el retailer colombiano se ha subido al carro digital y, aunque queda mucho camino y se espera a muchos en el mismo, su aportación es cada vez mayor.

Nuevos modelos

En ese sentido, el cliente en la red se comporta como un experto en buscar, comparar y comprar la mejor opción —casi siempre la más barata— Con internet llegaron los comparadores, pero también las opiniones —marketing de recomendación— y las posibilidades de que ningún actor del mercado te pueda colar ningún producto del que no se tengan noticias. Todo hay que testarlo y darlo a conocer.

“En esa oferta continua, encontramos los portales de ofertas online, en donde el perfil de ‘cazador de chollos’ se siente feliz hasta que logra el mejor producto al mejor precio”

La oferta  no es patrimonio de aquellos eventos en los que todo aparece como una oportunidad, ni mucho menos. Los negocios digitales han encontrado en la tecnología una herramienta necesaria para poder, por un lado, mostrar nuevos modelos y, por otro, aportar mucha más información al experto cliente (data). Además, tenemos modelos de negocio como el de los portales de ofertas digitales online, que es como un lugar de encuentro para un tipo de comprador que, como hemos explicado, persigue lograr el mejor producto al precio más económico, y que cuenta con las mejores ofertas y promociones que nos deja el mercado, fundamentalmente en el sector alimentario, pero no solo acá, ni mucho menos.

Hablamos de Loecontraste.com, un player local con mucho recorrido y generador del black Friday apartado de la Navidad, y también algunos eCommerce europeos, como es el caso de la versión colombiana de actores extranjeros como Ofertia.com, o Tiendeo.com. Agregador del tradicional catálogo a papel que las tiendas nos hacían llegar a nuestros domicilios, pero ahora con la ventaja de ser digital y con un marcado carácter comparador. Al fin y al cabo, se entremezcla el concepto colaborativo de economía ya que los playersde cada sector comparte espacio para crear un gran marketplace de las ofertas con el que mejorar el tráfico a tu tienda, con la comparación (de precios, supermercados, etc…) y la geolocalización: las ofertas te aparecen en el lugar más cercano al lugar donde se produzca la búsqueda.

 En todos los casos, presentas ofertas. Es igual, sólo que más cómodo, desde casa o incluso desde tu lugar de trabajo o cualquier punto (con tu dispositivo móvil), facilitando un proceso de compra que puede acabar en conversión minutos después. El precio es una de las variables de los negocios digitales. Saber dónde enseñar tus ofertas y darte a conocer, el objetivo. El webrooming consiste en buscar y mirar por internet, y acabar comprando en la tienda física, una prueba más de las necesidades omnichannelde los comercios actuales. No sólo hay que estar en lo físico y en la red, sino que  lo que hay que hacer es integrar esos modelos de venta. Pero eso, será cuestión de tratarlo en otra ocasión.