¿Cómo contar la historia de su negocio?

EL 07/9/2018

Ni las estadísticas ni las palabras por sí solas pueden ofrecer el panorama completo de un negocio

Los números no son nada sin las historias, y las historias necesitan de los números para respaldarlas. Eso afirma el profesor de finanzas de la Universidad de Nueva York Aswath Damodaran en su libro Las narraciones y los números.  getAbstract recomienda su manual a inversionistas y gerentes que buscan dominar el uso de la narración de historias a la hora de invertir.  

El resumen que nos comparte getAbstract, comienza enfatizando que desde una edad temprana las personas se dividen en dos “tribus”: una que se enfoca en los número, tiene a convertirse en matemático, ingenieros o contadores, y por otro lado están los que se enfocan en las historias, que estudian historia, filosofía o literatura. Lo anterior implica, según las estructuras sociales, que las tribus van a trabajar por separado.

No obstante, aunque trabajen por separado son un complementos necesarios, especialmente cuando se va narra acerca de un negocio. Porque una empresa sin una historia detrás es percibida como impersonal e indigna de confianza. Pero una historia sin el apoyo numérico puede parecer un fraude.

Para desarrollar su historia debe conocer toda información posible, entenderla, comprenderla y estar alineado con sus visones.

Aplicar las 3 p  ¿Es posible; es plausible? Y en la prueba más estricta, ¿es probable? La historia de un negocio tiene que ser creíble para convencer a inversionistas.

Respalde cada elemento de su historia con números. El potencial de mercado, los flujos de efectivo y la reducción de riesgos son estadísticas que junto con otras pueden apoyar su narración. Y su historia debe alinearse con los números

Poner sus números en una hoja de cálculo. Use la historia para calcular los ingresos, los márgenes operativos y las tasas de impuestos.

Poner su historia a prueba constantemente – Usted puede crecer de la mano de su historia, pero las tramas deben cambiar cuando cambian los hechos, por lo que debe continuamente reevaluar su narración.

 
Recuerde que una buena narrativa mezcla las emociones con la lógica.