Estudiantes crean taza hecha a base de borra de café y plástico reciclado

EL 12/12/2018

Emprendimiento y sostenibilidad con aroma de café

Una taza hecha a base de borra de café y plástico reciclado tipo PET, propuesta por cuatro estudiantes, se llevó el primer lugar en la tradicional Feria de Espíritu Emprendedor, del CESA. Kopffee, como se llama la taza (que en todo caso va con un plato de base), es un producto que no solo resulta funcional, sino que genera un positivo impacto ambiental a partir de su diseño y las materias primas usadas para su concepción.

La borra, que es el residuo que queda en los filtros de papel de las cafeteras cuando se prepara el café, es probablemente uno de los desechos con el uso más versátil. Y es que sirve desde ser un exfoliante para la piel hasta saborizar postres, pasando por ser repelente de pulgas de las mascotas, y hasta para ocultar rayones de los muebles.

En el ámbito del emprendimiento, los alumnos Santiago Alonso, María Alejandra Luna, Ana María Huertas y Felipe Ballón idearon un producto funcional con un 99 por ciento elementos recuperables o reutilizables: 40 por ciento de la borra y 59 por ciento de plástico reciclado.

Aunque son pocas, en Colombia hay empresas que se dedican a un óptimo manejo del plástico reciclado a partir de procesos químicos complejos, para que no vayan en contravía de su uso para alimentos (en este caso bebidas).

A través de una máquina inyectadora de plástico, y con los propios moldes diseñados, se producen las tazas de café para la bebida caliente de las mañanas. O incluso de las tardes y también fría. La temperatura no es una cortapisa para su uso.

El recipiente no sufre ninguna deformidad al verter líquidos a alta o muy baja temperatura, ni al introducirse en el horno microondas, asegura Santiago Alonso.

Con la idea clara desde el principio de sacar un producto que aportara a la sostenibilidad, los estudiantes estuvieron monitoreando qué bienes similares había en el mercado. Así, lograron detectar la producción de artesanías a base de borra aquí mismo en Colombia, y de tazas de café en Alemania pero con el uso de polímeros. En su caso usaron plástico reciclado, que es en últimas la apuesta máxima de este emprendimiento cuyo espíritu es la reutilización de materiales.

Para los integrantes del grupo ganador, lo más fructífero del proceso de emprendimiento fue poner a cuatro personas de muy distintos intereses a trabajar para aportar para un propósito común. Hubo mucha divergencia en las opiniones, pero ello fue lo que posibilitó afinar mejor una idea para sacar el mejor producto de la feria.

El grupo ganador viajará en próximos meses a Inglaterra, donde desarrollará una agenda de emprendimiento con su proyecto. Esta incluye dos paradas: en la Universidad de Oxford y en el Centro de Emprendimiento del King’s College, de Londres.