Prepárese para recibir inversión

EL 10/23/2015

Presentarse ante un posible futuro inversionista es una oportunidad que podría cambiar el rumbo de  su emprendimiento. Por lo tanto, es recomendable prepararse para ese encuentro.

 

Iniciar una empresa basada en conocimiento exige un alto aporte del emprendedor en diferentes aspectos como tiempo y recursos financieros, entre otros. Para cumplir metas y crecer se hace necesario contar con fuentes de financiación, entre las que se encuentran los grandes inversionistas. Sin embargo, antes de buscar estos recursos para su empresa, es importante acudir a fuentes de financiación con personas cercanas, familiares, amigos, y comenzar por uno mismo. Si una persona tiene la posibilidad de invertir en su propia empresa y no lo hace, genera desconfianza, pues demuestra que no cree en su propio proyecto empresarial.

Un emprendedor que ha hipotecado su casa o vendió el carro para cambiarse a uno más económico, demuestra que cree tanto en su proyecto que está dispuesto a hacer sacrificios. Para un inversionista, ese compromiso es uno de los primeros aspectos a chequear en el emprendedor o equipo de emprendedores.

 

José Ignacio Blair, gerente general de Raicap, red de ángeles inversionistas, habla del círculo al que los emprendedores acuden para financiar sus proyectos: “En sus primeras etapas, el emprendedor busca financiación en su círculo cercano conocido en el ámbito internacional como las “3 F”: Family, Friends, Fans (sustituyendo la palabraFools)”.

Cuando la compañía llega a una etapa de madurez en la que decide buscar un inversionista, el emprendedor – empresario, debe saber que esta es una relación de dos desconocidos (empresario - inversionista) donde lo que hay en juego son intereses económicos. Según Blair, en el momento de relacionarse con un inversionista, el emprendedor - empresario debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Que haya feeling entre empresario e inversionista

 

2. Que el emprendimiento sea pertinente, coherente, que tenga futuro

3. Que el costo de la inversión sea apropiada entre el capital y la participación que obtendría el inversionista

4. Tener vocación exportadora, potencial de crecimiento y que sea afín con las necesidades de la comunidad

5. Presentar su emprendimiento con seguridad, que demuestre compromiso y dedicación.

De otro lado, Marcelo Roca, coordinador ejecutivo del programa Xcala, iniciativa de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo – IEEM y el Fondo Multilateral de Inversiones – FOMIN con el objetivo de promover redes de inversores ángeles en América Latina y El Caribe, aconseja a los emprendedores al momento de presentarse ante un posible inversionista:

1. Expresar cuál es la necesidad del mercado que está cubriendo

2. Que sea escalable

3. Entender los números para poder discutir con el inversor

4. Conocer el potencial del mercado, que sea atractivo para el inversor

5. Entender bien cuándo el inversionista va a recuperar su inversión.

En el Parque del Emprendimiento contamos con emprendedores que recientemente lograron levantar capital para sus empresas. Es el caso de Bon Appétit, aplicación móvil creada para mejorar la experiencia de los usuarios en los restaurantes. Parte de los recursos se los dio un inversionista que los conoce, otra cantidad la gestionaron en Rise Conference, una feria en Hong Kong donde se reunieron con seis inversionistas, una de ellas, Christina Xu, decidió confiar en ellos y participar. Entre sus motivaciones para hacerlo, a Xu le pareció interesante el equipo de trabajo, pues son personas que ya habían tenido otras experiencias de emprendimiento.

Juan Esteban Restrepo, CEO de Bon Appétit, afirma: “En Bon Appétit tuvimos totalmente claro la oportunidad que estábamos presentando, mostramos el valor que le damos a los restaurantes y a los clientes, y  la oportunidad de hacer una buena inversión. Hemos visto que los inversionistas están motivados por el miedo, pero el miedo a perderse un buen negocio, entonces les mostramos el valor que hay dentro del proyecto y que tenemos un equipo con capacidades para sacarlo adelante; esto hizo que creyeran en nosotros”.

La directora del Parque del Emprendimiento, Patricia Fuel, especialista en gestión financiera empresarial, Magíster en gestión de ciencia, tecnología e innovación, considera importante hablar también de los momentos y situaciones en las que NO se debe buscar un inversionista. Estas son:

Cuando el emprendedor esté muy necesitado de dinero: La angustia y la desesperación pueden llevar a vender mal la compañía. Se debería buscar un inversionista cuando no lo necesita para la sobrevivencia, analizar con quién se va asociar, y si la propuesta no se ve favorable pueda decir con tranquilidad NO.

Cuando todavía es tan crudo lo que tiene que puede entregar una gran participación sin haber materializado el producto o servicio: Es recomendable hacer una buena validación en el mercado, que la empresa sea tan atractiva que aunque no esté generando rentabilidad, la tracción del negocio lleve a que se le pueda apostar en buenas condiciones.

Definitivamente NO, cuando se hace solo por el dinero: El emprendedor debe fijarse bien quién está detrás de ese dinero, qué perfil tiene, su estilo de liderazgo, qué otras negociaciones ha hecho, cómo se le conoce en el mercado y que ese inversionista sea alguien con conocimiento, experiencia y capacidades para ayudarlo a crecer.

Generar riquezas es uno de los objetivos de crear una empresa, y una de las maneras de apalancarse es a través de los fondos de inversión. Prepararse personal y empresarialmente, hacer una excelente presentación y tomarse el tiempo para decidir marcará el destino de su compañía.

Image: Shutterstock