¿Qué no deja dormir a un gerente de cadena de suministro?

EL 06/23/2016

Está claro que en el mundo de los negocios lo importante no es llegar sino saber llegar y permanecer en el mercado

Hoy en día las empresas que operan en mercados internacionales deben enfrentarse a multitud de retos a la hora de gestionar su cadena de suministro. Hacer llegar el producto correcto al destino oportuno y de la forma más rápida, no es una tarea fácil. La fabricación, el transporte o las exigencias fiscales y tributarias de cada país son solo algunos de los aspectos que deben tener en cuenta para lograr un servicio óptimo al cliente final.

Está claro que en el mundo de los negocios lo importante no es llegar sino saber llegar y permanecer en el mercado. Para lograr este objetivo hay que sumar una serie de elementos que conforman lo que se podría llamar la cadena de abastecimiento.

Muchos de estos elementos tienen que ver directamente con las empresas, como la elección de sus proveedores, las épocas en que se realizan los pedidos, hay productos estacionales, los costos manejables de estos procesos. Hay otros exógenos que tienen que ver con aspectos como el transporte, la infraestructura portuaria y aduanera, y el estado de las vías de comunicación, servicios que por lo general son prestados por el Estado.

La falta de atención a los posibles riesgos debido a la falta de proceso de identificación formal de los mismos, es muy grave para el desarrollo de los negocios y de la operación de las empresas.

Una incapacidad para definir los riesgos potenciales y desarrollar estrategias de mitigación de estos que tienen una alta probabilidad de producirse podría poner en peligro la continuidad del negocio y la rentabilidad. Por el contrario, las empresas que abordan el riesgo como una prioridad tienen menos probabilidades de enfrentar los principales problemas relacionados con la escalabilidad y capacidad de respuesta a la demanda volátil.

La única cosa que nos preocupa a todos es que la gente en la organización tome malas decisiones. No solo hay que hacer lo necesario, hay que hacer más siempre, pues de no ser así, estos problemas pueden causar daño a la reputación de la compañía. Hoy en día, en 5 segundos, alguien sube un video de una catástrofe producida por la compañía desde su teléfono a YouTube. Esto es grave porque se podría jugar a través de esta red social con la reputación de la empresa y del producto. No sería raro que un video escandaloso alcance los 10 millones de visitas en pocos días. Así que hay riesgos para nuestra reputación, nuestro negocio y comportamientos éticos.

Por lo anterior, hay que evitar la improvisación, se debe trabajar insistentemente en temas como el control de costos de operación, los que están bajo presión por el aumento de los costos de energía / combustible y de carga, un mayor número de clientes a nivel mundial, la tecnología, el aumento de las tasas de trabajo y las nuevas regulaciones y los crecientes precios de las materias primas.

“La falta de sistemas de información y metodología para asignar adecuadamente el modo de transporte y el almacenamiento adecuado de los productos, hace que los gastos de explotación se incrementen entre un 10% y un 30% por año en Colombia” (García P., 2013) y las alternativas de transporte que en caso de Colombia casi no existen para el transporte carretero. La red férrea o la navegación por ríos, casi no existe, las carreteras no cumplen con especificaciones de modernidad por lo que la única alternativa, por demás costosa, es el transporte vía aérea. Eso particularmente en épocas de paros es un reto para cualquier gerente de la cadena de suministros.

De acuerdo con Bernhard Deinlein, CEO de BD ADVISORY: “El tema con la gestión del inventario es un punto determinante en el manejo estratégico de toda organización. El principal objetivo de esta práctica es asegurar la disposición de materiales y productos para satisfacer la demanda. Aquí la clave es definir procesos para gestionar de manera eficiente los productos. Así, por un lado el encargado de la cadena de abastecimiento tiene presión de bajar costos, así su nivel de inventario debería ser bajo, por otro lado la volatilidad de la demanda cada vez es mayor. El temor más grande es el posible desabastecimiento de productos que acapara la atención del mercado o de los medios. Particularmente en Colombia se potencia el problema porque existe poca planeación de la demanda”.