Lo que el Jamming 2019 nos dejó en materia de Derechos de Autor

EL 03/7/2019

Recomendado para emprendedores de la industria creativa

Autora: Jenny Paola García González. Abogada Alright.

El debate sobre quién debe hacer el recaudo que, por concepto de derechos de autor, deben pagar los promotores de los conciertos, se abrió este año con la realización del Jamming Festival.

El pasado 13 de febrero se conoció que la Dirección Nacional de Derechos de Autor impuso una medida cautelar en contra de los organizadores del Jamming Festival 2019 por tramitar el pago de derechos de autor mediante la sociedad de gestión individual Garrido Abad.

En la comunicación emitida por SAYCO –Sociedad de Autores y Compositores—, se explicaba que la medida cautelar prohibía la ejecución pública, es decir, la interpretación en vivo, de las obras musicales de los artistas contratados, entre los que figuran agrupaciones tan reconocidas como Café Tacvba, Molotov, Dread Mar I y Gondwana. ¿Por qué? Porque, según SAYCO, solamente ellos, de manera legítima, representan las obras musicales, desconociendo que el artista es el legítimo titular y asegurando irresponsablemente que la gestión individual es una “práctica ilegal” y que las autoridades territoriales podrían enfrentar cargos civiles, penales y disciplinarios al realizar los pagos con entidades diferentes a ellos.

Muchas personas y artistas en Colombia piensan que SAYCO es una entidad del gobierno encargada del recaudo de las regalías de derechos de autor por el uso de fonogramas en establecimientos de comercio, conciertos, emisoras, etc.; nada más alejado de la realidad, SAYCO es una entidad privada (sí señores, ¡privada!) que fue creada con el objetivo de gestionar colectivamente los derechos de los autores y compositores colombianos, por lo que se dedica a recaudar y distribuir los derechos patrimoniales de autor.

Como entidad privada, SAYCO no puede ejercer el monopolio de los derechos de autor en el país, y por ello la legislación colombiana ha previsto que, para el ejercicio de la gestión de derechos de autor, el titular puede optar por hacerlo de manera colectiva (afiliándose a una sociedad de gestión colectiva SGC), o de manera individual, es decir, directamente o a través de personas naturales o jurídicas que lo representen, sin que estos tipos de gestión sean excluyentes entre sí.

Las SGC son, sin duda, medios efectivos y convenientes para ejercer los derechos de autor, sin que eso signifique una barrera para que los propios autores y compositores puedan ejercer sus derechos de manera individual, tales como  la negociación de licencias, la autorización de explotación de obra, el recaudo de regalías y el control sobre el usuario para vigilar el cumplimiento de los contratos de licencia que sean celebrados.

Vale la pena recordar que en 2016, la Superintendencia de Industria y Comercio sancionó a SAYCO por pretender evitar que los vinculados a una SGC pudiesen gestionar individualmente los derechos que les son propios, como si se tratara de una imposición de gestión colectiva obligatoria, sin tener en cuenta la independencia de los derechos patrimoniales, y, sobre todo, la libertad del autor o compositor para gestionar individualmente sus derechos de autor.

Después de todo esto, no queda más que impulsar un fuerte debate alrededor de esta problemática que, evidentemente, está favoreciendo al monopolio en la gestión de Derechos de Autor y limitando a los verdaderos y legítimos titulares el ejercicio libre de sus derechos.

A los promotores del Jamming, gracias por abrir este debate de nuevo. Sabemos que, aunque tuvieron que ceder ante la presión de llevar a cabo el evento y las noticias malintencionadas divulgadas por SAYCO, son conscientes de la necesidad de nuevos actores dentro del ejercicio de la gestión de derechos de autor en Colombia.