Brigada de Patentes, la estrategia para convertir invenciones en productos atractivos para la industria

EL 04/17/2017

Colciencias, de la mano de Connect Bogotá Región, busca aumentar la solicitud de patentes

En la actualidad, la política de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI) se constituye en eje estratégico fundamental para el desarrollo de las naciones; propósito que marca condiciones favorables para la sociedad actual, que reconoce el conocimiento como articulador y soporte para la generación de las nuevas condiciones económicas, definiendo atributos representados en retos y oportunidades.

Es importante mencionar que estas políticas cuentan con resultados satisfactorios en algunos países del mundo, como se observa en la figura 1, donde China como potencia mundial, cuenta con 938.252 solicitudes de patentes de invención en el año 2015, seguida de Japón con 250.839 y Alemania con 47.384. Sin embargo, Colombia se encuentra muy por debajo, con 321 solicitudes de residentes (nacionales) y 1.921 de los no residentes (extranjeros).

En la misma dirección, según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en los países desarrollados más del 50 % de las solicitudes de patentes de invención son presentadas por residentes del país, y en las economías emergentes esta tasa debe tener como mínimo el 20 %.

Lastimosamente, en Colombia, el porcentaje de participación de residentes, en los últimos años ha sido de tan solo el 8 %, situación que se reconoce en los últimos pronunciamientos  establecidos a través de organismos estatales y privados, logrando estructurar estrategias como las Brigada de Patentes y Fondos Regionales de Patentes, que buscan adelantar, apoyar y acompañar en la identificación de invenciones que tengan potencial de protección mediante estos instrumentos, para su posterior presentación y reconocimiento frente a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

Así, la SIC y Colciencias le apuestan a este reto, con el fin de disminuir y cerrar la brecha que tiene Colombia con los países desarrollados, y de esta manera aumentar la participación nacional en el sistema de propiedad intelectual que, de alguna manera, a futuro, permitirá el incremento del porcentaje de participación dentro del Producto Interno Bruto (PIB).

Para Bogotá y Cundinamarca, la operación del programa Brigada de Patentes y Fondo de Patentes está a cargo de Connect Bogotá Región, la red de innovación de universidades y empresas más grande del país.

Estas dos iniciativas tienen como objetivo realizar labores de identificación de los derechos de propiedad intelectual y la protección de los mismos. Dentro de los resultados de la primera edición de estos programas, desarrollados durante el 2015 y el 2016, se destaca la evaluación de 516 tecnologías, de las cuales 43 recibieron el 80 % de financiación en la solicitud de patente ante la SIC, a través del Fondo de Patentes. En Bogotá y Cundinamarca se registraron un total de 268 solicitudes, lo que muestra un aumento del 15 % en el número de solicitudes del departamento, comparado con años anteriores.

Sin embargo, como se menciona anteriormente, son muchos los retos que tiene Colombia en esta materia, debido al desconocimiento de los procedimientos y la baja cultura en estos temas, entre otras causas, que legítimamente se constituyen en la justificación de las labores que se vienen realizando y se realizarán hacia el futuro, a propósito de la implementación de la Política de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI).

La perspectiva de un experto

Cristhian Mejía Nieto, coordinador de propiedad intelectual en la Oficina Regional de Transferencia de Tecnología de Connect Bogotá Región, hace un análisis del contexto actual de la propiedad intelectual en el país.

¿Cuáles han sido los avances en Colombia en cuanto a protección de la propiedad intelectual?

CM: Aunque el camino por recorrer en materia de propiedad intelectual es aún extenso, el país viene dando pasos firmes para la construcción de un sistema fuerte de protección y gestión de la propiedad intelectual; y aunque caiga en la respuesta genérica de decir que todos los problemas tienen como causa y solución asuntos culturales, considero que además de reforzar las estrategias que se vienen ejecutando, el mayor reto del sistema de propiedad intelectual en Colombia es cultural, por lo que superar la difusa percepción y la desconfianza que tienen los actores con relación a estos temas debe ser uno de los principales objetivos en el corto plazo.

¿Cuál es la importancia de la generación de patentes en Colombia?

CM: La importancia de generar patentes en Colombia está relacionada con el propósito de incentivar la capacidad de innovación en nuestra economía, y el valor agregado que tiene en la actualidad el conocimiento y las nuevas ideas como factores de competitividad sobre los factores tradicionales de producción.

¿Está de acuerdo con la asignación presupuestal propuesta por el Gobierno a los recursos de Ciencia, Tecnología e Innovación?

CM: Desde mi percepción la inversión ha sido razonable y adecuada, sin embargo, se debe ampliar el margen de cobertura de los recursos a otros sectores, programas y actores, y evitar la duplicación de esfuerzos aislados por distintas entidades y establecer mejores sistemas de monitoreo y control, atendiendo a las particularidades de los proyectos de CTeI.

‘No queremos que nuestro proyecto de investigación se quede en anaqueles’

Jairo Vanegas Gordillo y Daniel Varela Muñoz, investigadores y docentes de la Universidad de La Salle, participaron en la versión Brigada de Patentes 2015-2016, y compartieron su experiencia en este programa.

¿En qué consiste el proyecto de investigación que presentaron en la Brigada de Patentes?

JV: El proyecto de investigación nace hace unos ocho años, en una cátedra del profesor Daniel Varela. Un estudiante planteó la inquietud de cómo separar unos componentes de la industria donde trabajaba y nos reunimos para ver cómo podíamos llegar a la solución de la problemática planteada por él y separar los polímeros que botan las industrias.

DV: Creo que vale pena resaltar, que esta actividad consiste en recuperar material de desecho, para que la industria pueda utilizarlos en otros procesos. En ese sentido, el profesor Jairo es químico y yo soy físico, aunamos las dos experiencias y los tipos de investigación para establecer cómo desde nuestros saberes podíamos llegar a la solución de separar dichos polímeros.

¿Qué beneficios o valores agregados les ha traído solicitar la patente?

JV: Principalmente es un reconocimiento a nivel de investigación, un reconocimiento por parte de la Universidad de La Salle y una satisfacción por parte de nosotros. Por otro lado, la posibilidad de que una vez patentado, se pueda negociar con las empresas que participaron del proyecto, para transferir esta tecnología y que esos proyectos de investigación no se queden en anaqueles, sino que permita la negociación y la transferencia tecnologica de esos procesos a la industria.

DV: Eso en cuanto a lo académico, resaltando que estos ejercicios permiten el acercamiento de la universidad a la industria y viceversa, mostrando que se pueden desarrollar actividades conjuntas y demostrar que definitivamente sí hay cosas que la universidad puede hacer por ellos.

¿Qué los motivó a participar en la Brigada de Patentes?

JV: Primero la satisfacción personal, después cuando nos financiaron y vimos una planta piloto en funcionamiento, los resultados óptimos, apoyados por pruebas de laboratorio con excelentes resultados, eso nos motivó a participar y apoyar la transferencia tecnológica. Muchas personas nos recomendaron patentar, para asegurar la tecnología y poder transferirla; también nos motivó participar en el programa de Connect Bogotá, Springboard, donde expertos de Estados Unidos, Alemania y Costa Rica, nos mencionaban que sería interesante proteger la información en forma de patente; ello nos llevó a adquirir el compromiso de sentarnos y empezar a escribir y hacer los trámites de la patente, a través de la Brigada.

En cuanto a los beneficios al patentar su tecnología ¿qué se puede decir?

JV: Tenemos beneficios económicos, y académicos, y yo creo que un reconocimiento a nivel nacional, porque donde se pueda hacer efectiva esa transferencia eso redunda en la visibilidad de la universidad y de nosotros como investigadores.

¿Creen que la solicitud de patentes contribuye al desarrollo del país?

DV: Pues, ¿la verdad?, dependiendo de la calidad de respuesta de una patente a un problema específico en la industria, yo creo que sí, la pregunta es: ¿y cuántas empresas existen en el país? ¿Y cuál sería su crecimiento en relación con la creación de las mismas? pues sí se patentan cada vez más innovaciones, pues eso obliga a que haya un crecimiento real de la industria, si la industria no crece, no creo que vayan a crecer tampoco las patentes.

JV: Ahora, yo pienso que también el solo hecho de patentar como tal debe ir acompañado de un proceso de gestión de uso de esas patentes. Si no hay gestión para hacer transferencia y uso de esas patentes, no hay desarrollo industrial.

Sobre la Brigada de patentes 2016 – 2017

La convocatoria, dirigida a instituciones de educación superior, centros de investigación, centros de desarrollo tecnológico, empresas e inventores, está abierta hasta el 30 de abril del presente año.

¿Qué requisitos deben tener los proyectos de investigación o invenciones para participar?

El postulante deberá tener su domicilio en el departamento de Cundinamarca, desarrollar actividades de investigación, desarrollo y/o innovación (I+D+i) y declarar en el formulario de inscripción de la convocatoria las tecnologías que desea sean evaluadas dentro del programa. Las tecnologías inscritas, deberán contar con resultados tangibles que permitan la aplicación de la metodología usada en la convocatoria.