La responsabilidad Familiar de las organizaciones en Colombia

EL 03/13/2015

La Fundación Más Familia lleva 10 años trabajando en proyectos enfocados a la protección y el bienestar familiar, involucrando a organizaciones para que no sólo sean certificadas como empresas con Responsabilidad Social, sino Empresas Familiarmente Responsables (EFR). 

Roberto Martínez Fernandez, es originario de Zaragoza-España, aficionado a los deportes de montaña, casado y padre de dos mujeres, Ingeniero Químico de formación, apasionado por la Responsabilidad Social y Familiar Corporativa y creador de la Fundación Más Familia, estuvo presente en Colombia durante la premiación y Certificación EFR a las empresas colombianas que cuentan con Responsabilidad Social Familiar en desarrollo e implementación durante los últimos años. Tuvimos la oportunidad de conversar con él, en la oficina de Rectoría del CESA y traemos para ustedes su historia y sus enseñanzas.

M: ¿Quién es Roberto Martínez?

Roberto Martínez: Soy es una persona que le gusta sobretodo pasar tiempo con su familia, llevar a cabo sus aficiones y es alguien que se ha dado cuenta que durante un tiempo no estuvo en el sitio más adecuado, trabajé muchos años en Consultoría, y caí en la cuenta que el trabajo no lo es todo, quizá te ves en ese río, que lleva tanta corriente, donde todo el mundo haciendo lo mismo y crees que estás haciendo lo justo, pero poco a poco te das cuenta que no es así. Estoy casado, tengo 3 hijas, 2 biológicas y una niña en acogimiento, me da mucho trabajo como podrás entender.

En cuanto al tema profesional, estudie algo muy extraño para lo que hago hoy en día, soy Ingeniero Químico, ejercí muy pocos años en esta materia, y luego me dediqué profesionalmente durante muchos años, a lo que ha sido mi gran desempeño junto con lo que estoy haciendo ahora que fue el tema protección del Medio Ambiente, trabajé en consultoría medioambiental y desde ese desempeño poco a poco fue dejando la parte más técnica, más ingenieril, para pasar a una consultoría más de gestión. En ese momento me hice cargo de Responsabilidad Social como Product Manager de una gran consultora internacional, justo cuando estaba en esa etapa de RS, la vida me presentó a una persona verdaderamente excepcional, a un autentico líder, en ese momento no lo veía tan claro, pero con el paso del tiempo se hizo evidente, es José Ramón Losada, quién tenía esta idea, sin poner en marcha, pero sigue bastante certera con respecto a lo que proponía en ese entonces, hace 8 años, me inoculó un virus, en este caso uno excelente, que me hizo abandonar esa zona de confort, esos 15 años en consultoría y venir como líder del proyecto EFR (Empresas Familiarmente Responsables) para España inicialmente y hoy es ya una realidad internacional.

Destacaría de Roberto Martínez que trata de ser una persona equilibrada, que le gusta su trabajo, que más que eso es un proyecto de vida, pero trata de no descuidar el resto de sus facetas como persona. Esto es lo que más me apasiona, es verdad que soy un ejecutivo y que formo parte de una organización que es la Fundación Más Familia, pero para mí esto es un proyecto de vida, soy un caso un poco especial, porque fui el pionero, quien desarrolla el modelo, quien lo ha creado, me siento diferente y especial.

M: ¿Qué es Fundación Más Familia?

RM: Es una organización pequeña que está llamada a ser muy relevante, muy influyente en el contexto internacional, una organización sin animo de lucro que se crea hace 10 años, para poner en marcha proyectos y herramientas relacionados con la Familia desde una perspectiva distinta a lo que existía hasta entonces; una idea más innovadora, dado que la protección de la familia siempre ha estado relacionada a las capas más bajas, casi que limitado al sustento, y ésta fundación quería hacer cosas distintas.

 

A los dos años de su creación, ponemos en marcha esta idea, este proyecto EFR, y como lo veo, actúa como un agujero negro, porque todo el mundo que se acerca queda atrapado, enganchado a la idea,  no hemos sido capaces de hacer algo distinto, la misma fundación nos da espacio para nuevas ideas entorno a la conciliación de la vida laboral y familiar, para el balance trabajo-vida, y muchas acepciones adicionales.

M: ¿Cómo logran las empresas, además de ser socialmente responsable, ser familiarmente responsables?

RM: Es una consideración importante, nosotros nos sentimos cómodos, integrados, en ese concepto macro que es la Responsabilidad Social y en ese concepto macro trabajamos decididamente una parte específica, para nosotros es una parte grande y relevante, no deja de ser de los muchos que conforman la responsabilidad social, se caracteriza en poner el foco en los colaboradores de una organización y en sus necesidades de equilibrio de vida personal y privada.

Ese es nuestro foco, como somos muchos, distintos y cada uno es un mundo diferente, es un proyecto de infinito, cada uno de nosotros tiene una respuesta diferente a la pregunta “¿Qué puedo hacer por ti?” o sobre cuáles son sus necesidades, surgen opciones de todo tipo y condición, tenemos a la mamá que acaba de tener un bebé, al papá en esa misma condición, y este nuevo ser como gran consumidor de tiempo, su vida gira entorno a ellos, y su preocupación es como puede compaginar su trabajo, tenemos personas que su problema es el cuidado de sus papás y es otro mundo, tenemos los deportistas de elite, y su preocupación es como pueden equilibrar su trabajo con su proyecto deportivo, tenemos personas que les encanta viajar, el ocio, la cultura; es decir, tenemos tantas historias de vida como personas, nuestro proyecto pone el foco ahí.

Mientras una persona sea capaz de cumplir con sus objetivos, aporte talento en una organización, voy a hacer todo lo posible porque esta persona desarrolle todas sus iniciativas, sean culturales, sociales, deportivas, familiares y esto que es fácil de decir, es muy difícil de llevar a la práctica. En esto consiste EFR, primero en promocionar esto, en segundo lugar en proporcionar un método de gestión y en tercer lugar, reconocer a las empresas que logren resultados en este sentido.

Casos de éxito

En este momento tenemos 430 organizaciones certificadas y cada una de ellas es un caso de éxito, algunas son multinacionales y tienen programas de conciliación muy “sexys”, es decir con un fuerte trabajo de marketing, etc., y también tenemos organizaciones pequeñas de 8 a 10 colaboradores, que tienen cosas más sencillas, con actividades de conciliación consignadas en un Excel, pero todas son casos de éxito, porque se esfuerzan año tras año en darle a sus colaboradores una mejor calidad de vida. No siempre se puede dar todo, porque esta es la definición básica del equilibrio, ni todo para el lado de la empresa, no puede ser un liberalismo a ultranza que destroza a las personas, ni tampoco un paternalismo exacerbado que afecte la productividad, que las lleve a perder competencia y a cerrar.

Este equilibrio es muy difícil de conseguir y en este trabajan las empresas, y en esto trabajan ellas, si te puedo contar que hace un tiempo, cuando llevamos 4 años de funcionamiento, nos preguntamos cuántas formas distintas podrían existir sobre oferta de conciliación, empezamos a tabular lo que hacían nuestras empresas certificadas y logramos recopilar 1000 formas distintas de conciliación, compiladas en un libro que se llama “1000 y 1 recetas para conciliar” también en alusión a la norma que trabajamos que es la EFR 1001, y pues nos sorprende la cantidad de medidas distintas, seguramente hoy en día hemos superado esta barrera, por la cantidad de historias especificas.

Tenemos medidas que se ajustan mucho a las necesidades de las personas, otras muy marketinianas, como las “Walking meetings”, alentando prácticas deportivas y como opción de reducir el sedentarismo en las organizaciones, son infinitas las alternativas, solo es iniciar y tomar conciencia.

M: ¿Cómo surge la idea de una norma para certificar la Responsabilidad Familiar en las organizaciones?

RM: Desde el momento de la fundación venía esta idea, Losada siempre lo tenía en mente, es verdad que se hizo necesario la generación de procesos, de requerimientos, teniendo claro que debía ser algo exigente, riguroso, de calidad, y por tanto no es algo fácil, no es algo que se da como premio a tu pasado independientemente de tu comportamiento, y sobretodo de tus planes a futuro como organización. Los premios reconocen tu actitud pasado, como un Óscar, no garantiza que la siguiente película sea un éxito, no determina nada de tu comportamiento futuro.

Lo nuestro funciona diferente, es una garantía del día a día,  de cómo esas empresas escuchan a sus colaboradores, cómo ponen en marcha programas, cómo lo gestionan y cómo realizan sus métricas, cómo se maneja en comités de dirección, entendimos desde el primer minuto que para este debían existir unas pautas, unas normas, unos protocolos, y que requería una certificación externa rigurosa, internamente la visión y la comunicación están distorsionadas, si preguntamos en Colombia o en cualquier país, quién lo hace bien, pues todo el mundo diría que ellos, por eso se requieren entidades rigurosas externas, certificadoras que llevan muchos años realizando este trabajo en otras áreas de gestión, las hemos llamado, vinculado y formado para que inicien a certificar en cada país y vamos adaptando el protocolo al entorno de cada país.

M: ¿Cómo puede una empresa que este emprendiendo iniciar con prácticas de conciliación?

RM: La norma EFR y este proyecto, se adaptan a los diferentes tamaños de las empresas, las clasificamos en 3 grandes grupos. Micro-organizaciones de menos de 15 personas, que pone en práctica lo básico del modelo de oferta de medidas de conciliación, Pymes, de más de 15 a 100 colaboradores, es más exigente, incluye diagnóstico, difusión del modelo de conciliación, etc., y por último Grandes empresas, con más de 100 colaboradores, donde se implementa un modelo de gestión completo.

Una empresa puede encontrar su propuesta de conciliación de una sola forma: autoconocimiento, no hay una receta definida, no es tan fácil como entrar a internet y buscar las medidas de conciliación de la Nasa, o de Ecopetrol y aplicarlas a su empresa, porque esto depende de su organización, su ciclo, el tamaño, la naturaleza de sus colaboradores, que generación lidera la empresa, si tiene compromisos familiares, su nacionalidad, su cultura, su credo, en definitiva la mejor forma de hacer esto es acercarse a las personas y consultarles “Qué puedo hacer por ti”, a partir de ahí existe una serie de herramientas que te ayudan  a tabular estas respuestas, a trabajarlas a través de grupos interés, pero realmente es tan sencillo como querer hacerlo y empezar a consultar con tus colaboradores.

A partir de ahí se abre un universo enorme, alguien puede decir “a mi me vendría muy bien, no venir los miércoles por la tarde, porque es ese horario voy al conservatorio a aprender música, y no te preocupes que ya he analizado como distribuir mis horas en el resto de la semana, mis clientes van a estar atendidos..” Cuando hablamos de buenos profesionales, ya tendrá la respuesta y la solución asociada, la labor a seguir es encajar todo eso para que la empresa funcione muy bien y empezar a conciliar los distintos intereses para que no afecte la productividad.

M; ¿Cómo es el proceso de certificación?

RM: Pueden acceder gratuitamente a la norma a través de www.masfamilia.org, o a través de los consultores y certificadores en Colombia, una vez analizada la norma, revisados lo requisitos que son de tu aplicación, la siguiente decisión es si tu lo haces con tus propios medios o contratas una ayuda externa, las empresas más pequeñas lo suelen hacer por sus medios, las más grandes y complejas suelen contratar consultores externos para recibir ayuda en la aplicación del protocolo. Luego viene el proceso de certificación, en Colombia están avaladas SGS e ICONTEC, otorgado si cumple con los requisitos de la norma, incluidos el trabajo con la dirección, y el trabajo con los colaboradores.

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