Empresas felices: un compromiso que debe venir desde la alta gerencia

EL 12/29/2014

Según el experto Andrés Ramírez, la felicidad es un excelente negocio. Una empresa con colaboradores felices, es un lugar en donde hay mayor compromiso y productividad.

Andrés Ramírez, docente y el único máster en Felicidad de la universidad del CESA, está convencido que las empresas pueden hacer mucho más por la felicidad de sus empleados. Generar opciones de crecimiento, desarrollo y permitirle al empleado tener cierto nivel de autonomía son factores fundamentales para llegar a ser una empresa feliz. “El compromiso con la felicidad debe venir de la alta gerencia, debe ser un compromiso, una cultura y una política de la empresa. Debemos procurar conectar a los empleados con los valores de la empresa y hacerlos sentir parte de ella, pero también debemos tener la madurez de aprender de ellos y sacar su mejor potencial”. Afirma Andrés Ramírez.

 

Sin embargo ser feliz también es una tarea del empleado. Aunque las empresas pueden hacer mucho por la felicidad de sus colaboradores brindándoles espacios y herramientas de trabajo, ser realmente feliz depende del empleado y de la forma como asuma y aproveche su rol al interior de una compañía. El empleado debe conocer el propósito de lo que hace la empresa,  estar comprometido y desempeñar su labor con excelencia.

 

Según estudios de la Universidad de Warwick en Reino Unido, la felicidad hace que la gente sea un 12% más productiva.  Incluso afirman que compañías como Google ha invertido en apoyo para sus empleados, aumentando su satisfacción en un 37%. Por su parte el reconocido Richard Branson asegura que mostrar respeto y confianza en los empleados, aumenta sus niveles de felicidad, y a su vez, su productividad y creatividad.

 

Una empresa feliz depende de todos los grupos de interés, pero exige que la alta gerencia esté comprometida.  “Las personas felices son más comprometidas y las personas comprometidas son más creativas y productivas. Quieren trabajar en la empresa, luego los niveles de rotación de personal disminuyen, la accidentalidad de igual forma, pues las personas están haciendo su labor con intensión, con entrega, se mejoran las ventas, la calidad de los productos o servicios, la buena imagen o buena reputación de la empresa se incrementa así como la innovación”. Agrega Ramírez.

 

Existen acciones simples que van transformando la cultura dentro de una empresa. Saludar a las personas con las que se trabaja para muchos es significativo. Se debe involucrar al personal con la empresa, desde su historia hasta su visión. Se deben enseñar los principios y valores de la empresa a todos los empleados para luego poder transmitirla a todos los grupos de interés.  Se debe pagar bien (lo justo dentro del mercado) y si se puede mejor. También existen otras opciones que no necesariamente dependen de dinero y muchas veces son mucho más valoradas siempre y cuando estén dentro de un rango de salario razonable.  

 

“Las empresas están en constante cambio. Siempre se debe educar, permitir el desarrollo, invertir en las personas, incluso en las crisis. Ahí es donde se requiere tener lo mejor de los seres humanos que están a nuestro lado. Asimismo existen muchas opciones y programas de desarrollo para las empresas. Sin embargo en mi experiencia yo los prefiero hechos a la medida, cada empresa tiene sus propias necesidades y está en momentos diferentes” concluye Andrés Ramírez.

 

*Esta información es de autoría de Andrés Ramírez Ocampo.

 

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