¿Cómo identificar el talento de tu equipo?

EL 03/18/2014

Una de las mayores dificultades para cualquier gestor de equipos es aprender a detectar el talento y potenciarlo para lograr que la suma de sus capacidades individuales, revierta en un mejor desempeño colectivo.

Una de las mayores dificultades para cualquier gestor de equipos es aprender a detectar el talento y potenciarlo para lograr que la suma de sus capacidades individuales, revierta en un mejor desempeño colectivo.

Si somos capaces de asignar a cada persona del equipo la labor que mejor se adapta a sus habilidades, capacidades e inquietudes, muy probablemente,conseguiremos que den lo mejor de sí mismas.

Para empezar, hay que analizar las cualidades de cada miembro de nuestro equipo, respondiendo algunas preguntas sencillas ¿Es pro-activo? ¿Organizado? ¿Creativo? ¿Está involucrado? ¿Muestra iniciativa? Y, sobre todo, ¿Tiene un alto potencial para alguna tarea concreta?

Según Antonio Valls "Solamente podemos estar verdaderamente satisfechos con nuestras vidas cuando nos dedicamos a desarrollar aquellos talentos que están en armonía con lo que cada uno es". De ahí que cobre especial importancia detectar las capacidades concretas de cada miembro de nuestro equipo, porque está demostrado que, un individuo motivado e integrado en la organización, produce un 57% más que uno que no lo está.

Además, según una encuesta realizada por The Boston Consulting Group a 1.350 ejecutivos de 27 países los Departamentos de RRHH se enfrentarán a 3 grandes retos en 2015 y el más importante y crítico para las organizaciones será la gestión del talento.

Porque, siguiendo las conclusiones de este mismo estudio, el talento, al contrario de lo que pueda parecer, comienza a escasear. Cada vez se encuentran más candidatos multidisciplinares, que, sin embargo, no se especializan en nichos concretos, al mismo tiempo que las empresas necesitarán nuevos especialistas en áreas innovadoras que resultarán cruciales para el negocio, por eso resulta fundamental detectar el talento en nuestros equipos y potenciarlo. Es en esta faceta donde cobra importancia la Formación: Una organización que aprende es una organización que progresa. Y lo mismo ocurre en los equipos de trabajo. Es fundamental dejar crecer a sus miembros, potenciar sus habilidades y no temer que esta capacidad se convierta en una amenaza.

¿Cómo identificar el talento adecuado para cada puesto? Podemos plantear un ejercicio en 3 sencillos pasos:

1. Debemos hacer un análisis de nuestras necesidades:

  • Las competencias deseables en nuestra área.
  • Evaluación de las habilidades clave.
  • Establecer medidas de gestión que fomenten el desarrollo de esas habilidades.

En este punto, lo ideal es plantear un plan de carrera individualizado para cada miembro del equipo, estructurado en objetivos, estímulos y formación necesaria para alcanzarla.

2. Fidelizar las personas de mayor potencial de la organización

  • Una vez identificado el talento, es importante lograr que se genere un grado de compromiso con nuestro equipo. Es necesario que sea utilizado para el beneficio colectivo y para eso, la persona debe sentirse valorada, respetada y estimulada para dar lo mejor de sí mismo

3. Tener presente que la comunicación es clave para gestionar personas:

  • La mejor manera de saber si un miembro de nuestro equipo se siente plenamente involucrado y cree estar aportando lo mejor de sí mismo, es realizar un seguimiento personalizado: Dedicar un tiempo mensual a preguntarle por su progresión, sus inquietudes o necesidades, pero también sacarle de la zona de confort y averiguar si es capaz de realizar acciones que intuimos que puede desarrollar con eficacia. Esta es una tarea que requiere tiempo, pero que resulta imprescindible si, de verdad, queremos asegurarnos de estar aprovechando todo el potencial de nuestros colaboradores.

Porque este punto final es quizá el más importante: Mantener un entorno de colaboración, comunicación y esfuerzo colectivo, que permita a los individuos desarrollarse con plenitud, aportando valor y superando dificultades. Porque un equipo es la suma de sus miembros y, como dijo Tenzing Norgay, el sherpa nepalí que consiguió alcanzar por primera vez la cima del Everest el 29 de Mayo de 1953 "Al escalar una gran montaña nadie deja a un compañero para alcanzar la cima solo".

Eso es talento, puesto al servicio de un objetivo común.