Pasos para financiar el emprendimiento creativo en etapa temprana

EL 10/16/2018

Por: Santiago Páez Giraldo - Cofundador CASA SANTAMARÍA

Tw: @santiagopaezg

Es común encontrar emprendedores de la industria creativa que tienen falencias en el tema financiero. Muchos de esos casos, toman decisiones apresuradas en cuanto a la consecución de recursos para financiar sus proyectos, especialmente en la etapa temprana, o a sufrir de ansiedad por no lograr “levantar capital”.

Tendemos a pensar que los emprendimientos se financian a través de bancos, ángeles inversionistas, venture capital, aceleradoras e incubadoras. No obstante, por lo general éstas fuentes restan independencia y gobernabilidad de negocio, se asume riesgo con capital de terceros y por tanto unas responsabilidades que son en muchos casos innecesarias, reduce el sentido de pertenencia y austeridad por no ser recursos propios ni de generación propia del negocio y además les aleja de la relación cliente-producto que en últimas debería ser la razón de ser de su proyecto empresarial, su principal fuente de validación y de generación de riqueza.

Aprendí, gracias al entrenamiento de YLAI cohort 2018, que en Estados Unidos casi el 60% de las startups se financia a través de ahorros personales y de la generación propia de recursos vía las ventas a clientes, también conocido como bootstrapping. A pesar que se sacrifiquen ahorros personales, escalamiento rápido y capital inteligente, esta forma de financiación permite mantener una cercanía con los clientes, validar tanto el producto como el modelo de negocio, generar conciencia de cada peso invertido y sostener un alto grado de gobernabilidad.

Por su parte el crowdfunding posibilita un movimiento rápido de capital y recursos profesionales de terceros hacia un objetivo determinado por el emprendedor, no reparte equity ni acciones de la empresa y mejora el vínculo entre el producto y los potenciales clientes. Con esta herramienta es más difícil alcanzar a recoger la magnitud de fondos de otras modalidades, pero con esfuerzo y profesionalismo se pueden financiar proyectos.

Gracias a un crowdfunding Tess Coats fundadora de Spur Line Supply financió la puesta en marcha de una tienda de diseño rodante en un airstream, el mismo que posteriormente estaría parqueado en su inmensa concept store. Así mismo Alejandro Ospina fundador de Banna Café pudo recorrer el país y conocer caficultores y fincas que le permitirían escribir y vender, junto a su hermano Carlos, un libro de historias de café de Colombia. (Ambos utilizaron Indiegogo pero también existen plataformas locales como La Vaquinha). Aquí pude reconocer algunas cuestiones comunes de estos dos casos:

1.    Encontrar personas cualificadas para la producción de la campaña, ya que es importante que se vea profesional.

2.    Tener sponsors antes de lanzarla.

3.    Agradecer públicamente a quienes hacen una donación a través de las redes sociales.

4.    Activar la campaña offline, por ejemplo en eventos de networking claves.

5.    Acelerar al inicio y al final de la campaña (todos quieren ser primeros o héroes).

En suma, estos dos métodos de consecución de recursos me parecen los más sanos para emprendedores creativos en etapa temprana. Combinar ambas estrategias puede amplificar su financiación. Una campaña efectiva de crowdfunding puede resultar en la creación de prototipos que, posteriormente, se venden exponencialmente por el voz a voz, las redes sociales y evangelizadores. Lo anterior genera un círculo virtuoso de generación de recursos propios para la operación y nuevos proyectos. Más vale tener clientes felices que inversionistas y bancos felices.