Hacia un entendimiento normativo del emprendimiento

EL 02/12/2013
“Es un error capital teorizar antes de poseer datos.
Uno comienza a alterar los hechos para encajarlos
en las teorías, en lugar de encajar las teorías en los hechos”.
Sherlock Holmes.

La apertura económica se vendió en Colombia, como en el resto de América Latina, sobre la base de que el “modelo de sustitución de importaciones” se había vuelto un gran obstáculo al desarrollo económico. Una de las razones de ello era que dicho modelo había generado un desarrollo basado en el “rentismo”, es decir en la extracción de rentas generadas por la protección y otras ventajas que otorgaba el Estado, más que en el desarrollo de actividades económicas competitivas.

En Colombia, el problema más importante en el frente comercial no es la protección, sino cómo competir en un mundo globalizado consolidando una base exportadora sólida, mediante la combinación de una tasa de cambio competitiva y una política de desarrollo productivo orientada a mejorar la competitividad. La historia y más que todo el sentido común, nos dicen que el proteccionismo estatal no protege la industria nacional, sino que es la competividad la que la protege y la hace crecer, aunque hay que reconocer que ciertos sectores considerados estratégicos deben ser protegidos, en los demás la protección excesiva solo causa estancamiento, mala calidad y altos costos que terminan perjudicando al consumidor, a la economía y a la misma industria. Proteger en exceso la industria nacional es patrocinar la ineficacia y la falta de innovación.

Existen tres principales problemas en nuestro país que no conducen a incentivar el emprendimiento ni la innovación, retrasando el inicio de los cambios estructurales y estos son: el predominio de la corrupción, deficiencias en algunas instituciones públicas y la falta de cumplimiento de la ley, sobre los cuales resulta fundamental orientar esfuerzos y fomentar la articulación institucional.

En este sentido, surgió la Ley 1014 del 2006 denominada “DE FOMENTO A LA CULTURA DEL EMPRENDIMIENTO”, como una decisión para buscar que el sistema educativo promueva la formación de una conciencia empresarial, y cuyo proyecto de Ley tuvo su origen en una iniciativa parlamentaria, apoyada por la red de Universidades CEINFI (CÁTEDRA DE CREACIÓN DE EMPRESAS CON IMPACTO NACIONAL Y FUTURO. INTERNACIONAL) junto con otras entidades que trabajan por el desarrollo de la cultura empresarial en Colombia; la cual buscó en su esencia la generación de una Política Nacional de Emprendimiento, sobre la cual hablaremos en futuras publicaciones.

En nuestro país, existe gran capacidad creativa y emprendedora que viene encaminándose dentro de parámetros formales a fin de poder fortalecerlas y lograr insertarse en la competitividad de un mundo globalizado. En este orden de ideas, la capacidad empresarial debe fundarse dentro de los marcos de la formalidad, ya sea desde una perspectiva macro como micro, por lo que es importante identificar las leyes, normas y medidas generales formuladas por el Gobierno Colombiano durante los últimos años para la implementación de empresas. Es por ello que a través de este espacio que me brinda la Revista Mprende dedicaré algunos artículos colaborando en el análisis y la identificación de dichas normas y leyes requeridas para la implementación de la Cultura del Emprendimiento.

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