Cuatro momentos importantes: El repertorio emocional del emprendedor

EL 05/16/2016

La clave del éxito del emprendedor está en manejar adecuadamente esa variedad de emociones tanto positivas como negativas

Los emprendedores son seres especiales que con sus invenciones transforman la vida de las personas, las organizaciones y la humanidad. Sus soluciones novedosas impactan el orden natural y lo establecido, crean experiencias, generan nuevos hábitos de consumo y establecen escenarios fértiles para que otros encuentren oportunidades. Un emprendedor actúa motivado por la pasión y el interés que le despierta un tema, el cual se convierte en una obsesión y la razón de vivir durante un periodo de su existencia.

A lo largo del proceso creativo e innovador en el que se da origen a una solución novedosa, un emprendedor experimenta una variedad de sentimientos y, en ese repertorio emocional, cada sentimiento juega un papel único y singular que determina distintos estados de ánimo que permiten al emprendedor cuestionarse, reflexionar, descubrir, indagar, confirmar y, en general, avanzar en la incubación y producción de su innovación.

La clave del éxito del emprendedor está en manejar adecuadamente esa variedad de emociones tanto positivas como negativas y saber cuáles de ellas se deben prolongar y cuales se deben controlar para pasar la página lo más pronto posible, pues de lo contrario se crearían estados de ánimo dañinos que podrían hacer sucumbir el objetivo trazado. Y aunque todas las emociones se presentan de manera simultánea, en cada fase del acto creativo hay algunas que son más predominantes según el proceso que se está viviendo:

  1. La etapa del enamoramiento: en el  momento ‘Eureka’, cuando el emprendedor tiene una buena idea, generalmente se ‘traga’ de ella, la admiración por esa idea lo llena de esperanza sobre lo que puede llegar a lograr. Este estado de ánimo sirve para tomar confianza y seguridad para seguir adelante, pero permanecer en este idilio y no pasar a la acción le puede llevar a perder el timing. Debe poder ver tanto las cosas buenas como los defectos de su idea. En algunos casos la idea se mantiene en secreto para evitar que este tesoro  sea ‘robado por otros’.
  2. El momento de las dudas: una vez pasa el romance inicial, la originalidad y utilidad de la idea es puesta en duda por el mismo emprendedor. Le invade el temor y llega a creer que su idea ya fue materializada por otros. También puede pensar que su idea es ridícula y lo llevará del anonimato al desprestigio. Este miedo le debe servir para indagar y evitar reinventar la rueda, también para buscar opiniones de otros y así pasar a sorprenderse del diamante en bruto que tiene entre las manos. Quedarse inmóvil por este temor puede ser la excusa para no materializar una maravillosa idea.
  3. La fase de la  impaciencia: en la medida que el emprendedor pasa a la acción y se orienta en hacer realidad su  idea, los problemas e imprevistos aparecen. El camino de materializar algo realmente nuevo está lleno de adversidades, detractores, fechas por fuera del límite y entregables defectuosos. La ira le puede asaltar y debe transformarla en coraje y perseverancia. La paciencia será la garantía para mantener relaciones con aquellos compañeros de aventura y evitar romper sus corazones. Buscar aliados claves,  hacer prototipos, un producto mínimo viable, ser flexible y sobre todo aprender rápidamente de los errores, le permitirán hacer de esta fase la más enriquecedora del acto creativo.
  4. La hora de la alegría: el momento en el que el producto de la innovación está listo para ser usado y se realiza la primera venta, la primera descarga o se recibe el primer reclamo, es el momento de la máxima recompensa para el emprendedor. Podrá tomar un respiro y sentirse aliviado. ‘No se cambiara  por nadie’, estará  orgulloso por haber dejado huella y haber generado emociones en otros. Celebrará con todos aquellos que confiaron en esa locura inicial y también tendrá muy presentes aquellos otros que le dijeron “no lo lograras”. Y aunque el sueño del emprendedor esa noche será más placido, seguramente estará pensando en la próxima versión o ya habrá buscando un ‘nuevo amor’.

Toda esta descarga de emociones sucede dentro del alma de un emprendedor, no importa la dimensión de su invención. Así que si está cerca a uno de ellos, llénese usted también de paciencia y protéjase en un sitio seguro o busque ayuda profesional para superar la tormenta emocional.

*Rafael Alberto Erazo Ramirez se desempeña como líder de Gestión de Innovación de Ecopetrol.