Mauricio Toro, un emprendedor disruptivo

EL 03/2/2018

Sonreír y emprender van de la mano, cuando uno deja de hacerlo los problemas se ven más grandes

En Mprende somos apasionados por contar historias diferentes, queremos darle voz y rostro aquellos que están efectuando cambios positivos desde y hacia el emprendimiento, porque creen, al igual que nosotros, que esta es una herramienta para la construcción de país. Por lo anterior, me di la tarea o más bien el gusto, de hablar con Mauricio Toro, el hombre que afirma que sonreír y emprender van de la mano.

Esta es la historia de una persona que nació con ADN emprendedor, cuando pocos hablaban de esto, es un breve relato de alguien que desde muy pequeño comprendió, que trabajar y hacer plata no era fácil, pero para cumplir los sueños siempre había que sudar hasta el cansancio. También es una conversación con la sinceridad, para tratar de temas tan serios como el panorama actual del emprendimiento, lo retos y mitos que hay que desdibujar.

En pocas palabras y para empezar la entrevista, Mauricio Toro se podría definir como un apasionado por las cosas que se propone, por muy locas que sean, arriesgado y dispuesto a enfrentar retos, un soñador que afirma: Cuando uno deja de sonreír los problemas se ven más grandes.

Rossnaira Martínez: ¿ Desde cuándo nació esa pasión por emprender y cuáles fueron los primeras pasos hacia este camino?

Mauricio Toro: Yo no sé por qué toda la vida ha sido una pasión, se lo atribuyo a la educación que se dio en mi casa, a que siempre fui inquieto y curioso. Mi mamá cuando nos lleva de vacaciones nos decía que ella con gran esfuerzo asumió todos los costos del viaje, pero que mi hermano y yo, con su asesoría, debíamos ver cómo hacíamos para tener ingresos extras.

Fue así como obtuve mi primer empleo, en la fábrica de muebles de un amigo de ella, allí aprendí el poder del trabajo. Los primeros días fueron duros porque a pesar que daban guantes uno se lastimaba las manos, le dije a mi mamá que ya no quería trabajar más. Mi mamá me dijo: Trabajar y hacer plata no es fácil. Con esta experiencia también entendí que quería tener mi propia empresa. Desde ese momento empecé a ver el emprendimiento como una opción de vida.

RM: Cuéntenos sobre sus primeros emprendimientos o empresas ¿cómo le fue?

MT: A a los 13 años tuve mi primera empresa “Tom Mauricio limitada” era una asociación con mi mejor amigo Tomas. Fue un negocio donde nosotros le vendíamos a nuestros compañeros de clase el servicio de limpieza y pintada de los escritorios para que ellos no tuviesen que venir el primer sábado de las vacaciones. Habíamos vendido 40 cupos, pero nos llamaron de la rectoría porque dijeron que hacíamos un mal, entonces devolvimos la plata y a Tomás le prohibieron la Junta conmigo.

Más adelante, nuevamente volvería la asociación, esta vez se trató del servicio de organizar y limpiar escritorios para que los compañeros tuviesen un descanso completo. Pero fue mi primera mala inversión, porque guardamos la plata en la cancha de fútbol y los billetes se habían podrido. Fue hasta la universidad cuando tuve mi primera empresa legal de deshidratado/a de frutas, fue un error. Pensé que eso era sencillo con el horno de la casa y venda a la lata, sin invima ni planta de producción.

Luego vendría mi empresa de maricaditas para mujeres, esa fue primera empresa donde vendía mucho, estaba en más de 14 tiendas, después la liquidé porque no me imaginaba como el zar de los accesorios o Silvia Tcherassi, definitivamente no me pareció apasionante.

RM: Desde su experiencia ¿Cómo ve la relación entre emprendimiento y la academia?

Tengo una critica constructiva con todos aquellos que quieren meter como obligación la materia del emprendimiento. La educación debe explotar las habilidades de alguien alrededor de algo, la academia debería dar la posibilidad de que eso sea una electiva para quienes quieran tomar el camino emprendedor.

Más que emprendimiento hay que enseñar innovación, más que eso enseñarle a ser diferentes.  La academia debe enseñar a innovar, tenemos un problema grave de creatividad aplicada, los colombianos somos muy recursivos, pero no ha sido bien aprovechado.

Idealizaron el emprendimiento como la meta final, porque si no eres emprendedor no eres tan "play". En realidad hay gente que no quiere hacer y no está mal. Uno lo que tiene que buscar es lo que le apasione y si su pasión es ser el presidente de la compañía más grande del mundo, está bien usted es un intraemprendedor.

RM. ¿Qué opina sobre que transforamción digital es migrar a una app?

Hoy la tendencia tecnológica está dando la parada, pero las apps no lo son todo. Se trata de cómo usar la información disponible para generar mejoras en un producto o servicio. Hay uso de tecnología básico. Las soluciones fintech, muchas veces no tiene una app. los nuevos sistemas de información contables no son apps, son sistemas que agregan valor a las empresas.

Hay emprendimientos que uno se pregunta por qué tienen una aplicación si el negocio no lo requiere. Digitalización de los negocios no es hacer una app lo que quiere un inversionista es meter plata en un emprendimiento con un modelo de negocio que crezca en todas partes del mundo.

RM: ¿Cuál es el panorama que usted ve en el emprendimiento? ¿Cuáles son los retos?

MT: El sistema financiero tradicional de Colombia está a millas de distancia de la realidad de las necesidades de los emprendedores, están perdiendo plata y haciendo perderla.

El ecosistema está fragmentado, falta articulación uno encuentra a todos haciendo algo por su lado, es como si los unos no se hablasen con los otros. Parece que solo fuese un saludo a la bandera.

El emprendimiento necesita una buena distribución económica de las necesidades, un buen apoyo en todas las etapas y no una concentración en algunas donde se descuidan otras. La mortalidad es elevada y debemos hacer algo para que no pase.

Por otro lado, hay que acabar con la mentalidad del emprendedor dice que no puede empezar porque no tiene inversión, porque realmente el que quiere arranca. hay personas con intenciones de emprendedor que dice que no lo hace porque el gobierno no le dio plata

Si usted no se ha atrevido a emprender con su plata, cómo le va a pedir a un tercero que se arriesgue.

RM: ¿Cuáles son las entidades que realmente está haciendo la tarea?

MT: Cada una está aportando su mayor esfuerzo, INNpulsa ha tenido un papel de líder y vital en el despegue del ecosistema emprendedor, Fondo Emprender ha tenido un papel básico pero importantísimo porque está enfocado más en la generación de empleos, Mintic con Apps.co ha hecho muy bien la tarea y otras entidades que se escapan como cámaras de comercio, aceleradoras e incubadoras. No obstante, todos susceptibles a mejoras y cada uno de los que hemos pasado por allí han tratado de mejorar lo que hemos recibido, recibimos un diamante y bajos dejando su brillo

En lo público hay un problema, el gobierno no está comprometido para incentivar el emprendimiento, ellos no prestan la plata. El presupuesto de INNpulsa da pena comparado con el resto de América Latina. Otros países tienen 10 veces más inversión que lo que el gobierno le da a INNpulsa.

Finalizamos la entrevista preguntandole a Maurico los mitos que rodean el emprendimiento y esto fue lo que contestó: