Dos jóvenes y una bebida: una combinación que busca relajar a Colombia

EL 12/12/2014

El mercado está saturado de bebidas energizantes y gaseosas, y pareciera que este fuera el “negocio del siglo”. 

Sin embargo, hay empresas que han decidido apostarle a otro tipo de bebidas que buscan ser una alternativa saludable y natural para aquellas personas que se cuidan, sin necesidad de restringirse. Por eso, decidimos hablar con Felipe Novoa, cofundador de free mind®, quien nos contó acerca de la empresa, de sus avances, retos y dificultades y de su objetivo principal: relajar a los colombianos.

Mprende: ¿Quién es Felipe Novoa?

Felipe Novoa: Tengo 27 años y soy el mayor de 4 hermanos. Llegar a freemind no fue casualidad. Desde pequeño me han incentivado mucho el tema de emprendimiento. Mi papá no me daba la plata pero si me daba las herramientas para obtener dinero. Mi primer negocio lo hice con mis hermanos y fue un lombricultivo, entonces nosotros recogíamos todo el abono de los caballos y lo procesábamos para sacar humus. Llevábamos un libro de contabilidad en donde se anotaba el dinero que entraba y salía, lo que le correspondía a cada socio.

Richard tiene 31 años, es colombo-alemán y nació en Bogotá. Es la persona con la que creé free mind® y desde que inició esta aventura, su aporte ha sido muy importante para seguir innovando y hacer la diferencia en el mercado con esta bebida.

M: ¿Cómo nace free mind®?

F.N.: En la Universidad, con Richard Auchter, que es co-creador de freemind y gran amigo mío, decidimos crear un producto o un concepto para que las personas recuperaran la calma. En últimas dijimos: ¿Por qué no tener una bebida relajante?. En ese entonces, cada uno trabajaba en una empresa, pero de forma paralela empezamos a construir el modelo de negocio, hicimos algunos estudios de mercado, empezamos a desarrollar la fórmula y a mirar todo el tema del registro sanitario y a otros temas, que uno debe tener en cuenta al momento de crear un negocio. Pero cuando vimos que esto nos tomaba mucho tiempo, cada uno decidió renunciar a su trabajo. Decidimos dar el gran salto. Salimos de nuestra zona de confort y cuando tomamos la decisión, pensamos en una frase muy diciente “si uno no lucha por sus propios sueños, alguien te contratará para que luches por los sueños de él”. Este ha sido un recorrido de aproximadamente 4 años. En septiembre del 2011 vendimos nuestra primera botella de freemind y todos los canales de distribución que tenemos hoy en día los abrimos en menos de 2 años.

M: ¿En qué momento se une la carrera que estudiaste con la creación de freemind?

F.N.: Yo estudié Ingeniería de producción agroindustrial en la Universidad de la Sabana y aunque hay temas técnicos que uno aprende en la carrera, es claro que al momento de salir a la vida real hay muchos temas que uno desconoce. Aunque mi carrera, está relacionada con el diseño de los productos, yo lo que hago es: crear y conectar historias.

Soy un convencido de que la universidad no le da norte a nadie, ni la carrera. La universidad sirve para dar estructura. Lo que define a una persona como tal, es lo que hay detrás de ella, por ejemplo, en mi caso, es mi familia. Todas las herramientas y el estilo de vida que me dieron me han llevado a ser lo que soy y hoy en día.

M: ¿Qué barreras y avances han tenido en la creación y consolidación de free mind®?

F.N.: Desde el arranque, es decir, desde el mismo momento en que uno decide crear empresa, muchas personas cercanas reaccionan no muy positivamente ante la decisión. Esta es una barrera inicial de las tantas y variadas que surgen a lo largo de todo el camino de emprender.

M: ¿Cómo ven a free mind® en un futuro cercano?

F.N.: Por el momento, nuestro objetivo es: relajar positivamente a Colombia. Nosotros no tenemos “visión” ni “misión”, porque nos parece que está mandado a recoger, es medio “ochentero”. Hoy es Colombia, pero la intención es expandirnos a otros países de Latinoamérica y a Estados Unidos. Estamos en negociaciones con el Reino Unido, México, Estados Unidos, algunos países del medio oriente, entre otros. Así que nos vemos como una gran empresa con presencia en muchos países. Pero más allá de eso, queremos que free mind® se posicione como una marca cercana a las personas y se vuelva un estilo de vida.

M: ¿Qué tan fácil o difícil es emprender en Colombia?

F.N.: Yo creo que no es fácil pero tampoco imposible. Cuando trabajaba como consultor, pensaba en la posibilidad de crear empresa y en todas las “facilidades” que iba a tener: mucho tiempo, manejaría mis horarios, etc. Pero cuando me encontré en esta situación me di cuenta que no es así. Por el contrario, crear empresa demanda mucho tiempo y dedicación. Últimamente he escuchado una frase que es muy cierta: “En el emprendimiento el 1% es inspiración y el 99% es transpiración”. Hay que tener mucha pasión, enfoque y persistencia.

Cuando iniciamos, no teníamos las herramientas que hoy en día ofrecen instituciones a las personas que deciden emprender si no que, dimos el paso, con sentido común y ya. Hay cosas que no se aprenden en la universidad sino que se van aprendiendo en el camino.

M: ¿Cómo ves el panorama del emprendimiento en el país?

F.N.: Soy un convencido de que el emprendimiento es una de las locomotoras del desarrollo en Colombia.

M: ¿Cuáles son las cualidades que debe tener una persona que quiere emprender?

F.N.: La persona que decide emprender, debe tener mucha constancia y persistencia. Es clave tener una visión. Se vale soñar, tener la voluntad y las ganas de trabajar por un objetivo con mucha pasión pero también con mucho enfoque.

M: ¿Cómo concilias tu vida personal con la de emprendedor?

F.N.: Aunque las jornadas de trabajo son extenuantes, tengo una ventaja y es que puedo organizar mi tiempo para hacer otras cosas diferentes a mi trabajo. “El horario me lo da el negocio”. Esto no quiere decir que no tengo una disciplina en el trabajo, sino más bien, que puedo organizarme para mantener el equilibrio entre la empresa y mi vida personal. Eso es fundamental.