Dialogando con Yamil Enrique Osorio, el fundador de Helados San Sebastián.

EL 12/9/2013

“Siempre he considerado que la ambición va acompañada por la visión”

Hace unas semanas me abrieron las puertas de Helados San Sebastián, una empresa familiar que comenzó a pulso en Bogotá y que hoy no compite por precio ni por masificar su producto sino por entregarle a su consumidor final un helado de gran calidad. Pasamos la mañana dialogando con Yamil Enrique Osorio su fundador conociendo, su vida, la fábrica, y adentrándome en la esencia de su empresa.

Hace 18 años decidió independizarse con una familia que estaba creciendo, empezó vendiendo tortas con su esposa, luego brindó servicios de mensajería para los bancos durante 14 meses y en ese tiempo fue comprando las máquinas para hacer los helados sin tener mucha idea de cómo hacerlos, pero con la experiencia de sus hermanos que habían comenzado en esta industria.

Empezaron, con su esposa, haciendo 200 helados que ellos mismos producían artesanalmente “Tomábamos la
HeladosSSebastian2camioneta en la mañana regalabamos 60, fiabamos 60 y la diferencia llegaba derretida a la casa, y todos los días lo mismo”.
Planeaban rutas a diario a los barrios contiguos y a medida que iban pasando los días intentaban mejorar en la fabricación y en ser novedosos en sabores, en moldes y hasta en el palito - antes era de madera y él lo puso de plástico y del color del sabor del helado.

En un momento llegó a ser proveedor de 27 colegios por toda Bogotá pero su primer cliente lo consiguió montando bicicleta que es su gran pasión, un día bajando de Patios se acercó a un compañero de ruta que tenía una camiseta que decía Droguería Carrera 30, “y le pregunté que si ese negocio era de él, y me respondió que si, entonces le conté que estaba comenzando con un negocio de helados y que si me permitía venderlos en la droguería, y me respondió que sí y llegué a la casa contento a contarle a mi esposa”.

Él continúa reflexionando “Pero cuando se está ganando plata usted tiene tres caminos, el primero es volverse loco, el segundo es ser un poco mas aterrizado, y el tercero es ser más analítico. Yo tomé el tercero. Los empresarios están tentados por varias cosas, y es que quieren aparentar como va creciendo la empresa, o cómo están haciendo dinero incluso se enferman por conseguirlo. Mi enfermedad no era por hacer dinero, sino tener una mejor calidad de vida, una que consideraba que yo me merecía”

HeladosSSebastian1Después de 18 años de trabajo en una industria que le ha permitido crecer, mejorar su calidad de vida ¿Si hoy tuviera la posibilidad de devolver el tiempo montaría de nuevo una fábrica de helados? “No lo dudaría ni un momento”

El éxito de Yamil al día de hoy creo que se debe a pensar primero en el bienestar de familiar posterior del éxito económico de la empresa. Cuando se ingresa a la fábrica se nota que fue elaborada a pulso, con las mismas manos que hoy nos conducen hacia las máquinas, las heladeras, y son las mismas manos con las que dirige su bicicleta hace más de 30 años hacia la ruta en la que su ambición va de la mano de su visión.