“Emprender es como empujar un carro que tarde o temprano va a encender y nos va a llevar a nuestro destino”

EL 06/5/2018

La historia de BH2 Robotics

Camilo y Leonardo, Ingenieros Mecatrónicos de la Universidad San Buenaventura, llegaron a Incube con un gran proyecto de robótica que busca cerrar las brechas entre el ser humano y la tecnología, facilitando la vida de las personas y contribuyendo a disminuir el analfabetismo tecnológico en el país, con la certeza que en Colombia también podemos impulsar este ámbito.

Este proyecto se llama BH2 Robotics y a continuación compartimos su historia a través de una entrevista realizada a ambos por nuestro equipo.

¿Qué les motivó a emprender?

La insatisfacción que tenemos de no encontrar lo que buscamos y cumplir nuestros sueños, ya que en el mercado no encontramos un lugar para lograrlo. Por ello, lo que estamos desarrollando tiene como objetivo llenar el vacío.  

Queremos darle continuidad a lo que estudiamos, ya que hemos sido testigos que en muchos casos las personas estudian, pero este conocimiento queda perdido.

¿Qué esperan de su emprendimiento?

Esperamos reducir las brechas sociales y económicas a partir del uso de la robótica como herramienta de aprendizaje y entretenimiento. Queremos aplicar nuestros conocimientos para facilitar la vida de las personas y satisfacer necesidades que la sociedad actual presenta.

¿Qué esperan de Incube?

Lo que esperábamos ya lo hemos obtenido en muy poco tiempo. Incube ha aportado toda la experiencia a nuestro proyecto y ha sido un apoyo vital para el desarrollo de este. Aquí nadie se siente solo mientras emprende.

En Incube tienes la seguridad de que con tu proyecto vas a lograr algo grande. Antes de llegar aquí duramos un año buscando la manera para estructurar el proyecto y llegar a la meta. En el momento en que llegamos a Incube supimos de inmediato que nos iban a apoyar en el proceso de trazar nuestro camino.

¿Con qué dificultad se encontraron en ese año?

¡Uff! Muchas. La principal fue la falta de cultura en cuanto a emprendimiento y a robótica en el país, porque las personas nos decían que en China era donde los robots se debían producir. De igual forma, la falta de recursos económicos nos impedía continuar ya que no encontrábamos apoyo financiero para apalancar nuestro modelo. Muchas veces se piensa que la vida consiste en ir a la universidad y emplearse, dejando de lado el desarrollo personal en todos los aspectos. Nosotros consideramos que esto último es vital para emprender.

En ese momento hicimos un alto y pensamos que debíamos luchar por nuestro sueño. Se presentaron dificultades, pero las afrontamos de diversas maneras. Pensamos en entrar al Fondo Emprender, pero nos dimos cuenta que teníamos solo un año para desarrollarlo y si no, quedábamos con una deuda por el apoyo. Fuimos conscientes que este proyecto es muy ambicioso y toma tiempo y esfuerzo debido a su complejidad. Este proyecto sí tiene inicio pero no tiene final, así que decidimos buscar más opciones.

Luego de esto, encontramos a un socio que quería invertir en nosotros a nivel financiero y de software. Confiamos en que con él podría ser más fácil solventar los problemas económicos, así que trabajamos muy duro en los prototipos iniciales y generamos grandes mejoras. Sin embargo, luego de un tiempo, este socio decidió no ir más con nosotros.

¿Por qué?

Nunca supimos la respuesta del porqué no nos apoyaría más. Él habría sido el encargado del desarrollo del software para el robot, pero de un momento a otro se hizo a un lado.

Nos derrumbamos. Nosotros trabajamos en la historia del juego, personajes y demás, pero nunca pasó nada, nunca recibimos una respuesta concreta. El no creyó en nosotros.

¿Qué pensaron en ese momento?

Estábamos tan desilusionados que pensamos salir del país para buscar otras oportunidades, pero encontramos muchos baches en el camino. Buscamos en diversos fondos, pero no nos financiaban todo. Quisimos buscar opciones de viaje, pero no contábamos con los recursos para hacerlo.

A pesar de todo eso, encontramos Incube, en el momento en el que estábamos a punto de dejarlo todo. Nosotros siempre hemos tenido la mentalidad de que emprender es como empujar un carro que tarde o temprano va a encenderse y nos va a llevar a nuestro destino. Un año de empujar y empujar y se trataba de encender, pero se apagaba, hasta que llegamos a Incube y nos montamos en este carro que ya no tiene ni reversa ni parada hasta la meta.

¿Qué es lo que más les gusta de Incube?

¡Todo! (risas) ¿Qué es todo? Desde las instalaciones que brindan una experiencia de unión y en donde nunca nos sentimos solos, hasta el profesionalismo con expertos en cada área, apoyándose entre todos y apoyándonos a nosotros los emprendedores. Buscábamos un grupo de trabajo en el cual nos apoyaran, ya que nuestro proyecto es ambicioso y hay áreas en las que no somos expertos, así que tener este apoyo es muy valioso.

Queremos invitar a los emprendedores a que confíen en Incube y que tengan la seguridad de que sí es posible emprender en Colombia. Solo hay que buscar a los aliados correctos.