Emprendedores sociales en Bogotá reciben reconocimiento de Disney.

EL 04/12/2014

“Sembrando sueños y felicidad en niños”

El proyecto nació por iniciativa de Laura Herrera, de 15 años de edad, quien lo postuló  al concurso Disney amigos por el mundo, y un grupo de personas de la Fundación Pocalana a la cual ella pertenece.  Esta iniciativa social hoy impacta las vidas de un gran número de niños, sembrando en ellos sueños y felicidad.  Conversamos con uno de los integrantes del equipo, quien compartió con Revista Mprende esta inspiradora labor.

“Sembrando sueños y felicidad en niños”

El proyecto nació por iniciativa de Laura Herrera, de 15 años de edad, quien lo postuló  al concurso Disney amigos por el mundo, y un grupo de personas de la Fundación Pocalana a la cual ella pertenece.  Esta iniciativa social hoy impacta las vidas de un gran número de niños, sembrando en ellos sueños y felicidad.  Conversamos con uno de los integrantes del equipo, quien compartió con Revista Mprende esta inspiradora labor.

La historia

Hace algún tiempo Laura y otras personas llegaron al Mochuelo, barrio  ubicado detrás del relleno sanitario de doña Juana, lugar ampliamente conocido por ser el sitio en donde es llevada toda la basura de Bogotá. Allí conocieron a un grupo de niños (entre los 4 y los 12 años de edad) que viven entre pandillas, actividades criminales y violencia, debido a la falta de recursos, la falta de afecto, la ausencia de valores, y la falta de amor. Les nació entonces la idea de generar un espacio donde tanto niños como niñas pudieran ocupar su tiempo libre en una actividad saludable, que le hiciera bien para su cuerpo y para el espíritu, apartándolos de los problemas; y donde, además, pudieran descubrir sus habilidades y desarrollarlas.  Un espacio para soñar y mostrar que, aun en medio de las limitaciones de su entorno, pueden convertirse en lo que ellos quieran, con esfuerzo y dedicación. Un espacio para fortalecer sus valores, hacerlos ciudadanos de bien y para el servicio de todos.Disney Pocalana1

Se crearon entonces dos escuelas, una de futbol y otra de arte, para dictar clases a estos niños cada 8 días (los sábados), donde además del deporte se enseñan valores y principios como parte del juego.

En la escuela de futbol se hacen actividades como ejercicios con aros, saltar lazo, lanzar la pelota, carreras, esquivar conos, manejo de balón, y todo lo que tiene que ver con el deporte del fútbol. En la escuela de arte se dictan clases de dibujo, se les enseñan otras opciones musicales, y por medio de arte visual los niños pueden soñar con las cosas que pueden llegar a hacer cuando grandes.

El equipo

Detrás del proyecto está Laura Herrera, quien hace parte de Pocalana y colabora mayormente en la escuela de arte con Miryam Castro, su mamá.  También está Daniel Herrera, que es de los socios fundadores de Pocalana, con 20 años de experiencia en voluntariado, y quien desempeña el rol de organizador de ambas escuelas y comunicación directa con la comunidad; Paula Vicedo con experiencia de 10 años en voluntariado, y cuyo aporte al proyecto ha estado orientado a toda la logística; los profes de fútbol, que permanentemente acompañan el proceso: Alejandra Rozo y Guipo Cuestas; los profes de arte: Germán Esquivel y su hermano Mariano Esquivel. Y muchos, muchos voluntarios que acompañan permanentemente cada sábado, y hacen  parte de la Fundación Pocalana; tantos que no cabrían en esta historia.

El futuro

“Nuestro sueño es que al proyecto puedan unirse más niños, que podamos abrir otras escuelas como música, danzas, magia…. Que empecemos a trabajar más fuertemente con las mamitas y papitos o con los jóvenes de la comunidad en proyectos productivos… tenemos muchos sueños y este es nada más el primer paso para hacerlos realidad…”

Recomendaciones a otros emprendedores sociales

Disney Pocalana21.  Dar un paso a la vez: En nuestro caso empezamos el proyecto como una iniciativa "piloto" hace medio año aproximadamente y hemos ido creciendo de a poquito. Actualmente ya hay 100 niños inscritos a las escuelas y la mayoría de sus mamitas nos acompañan a las escuelas de padres que hacemos… cada sábado llegan más voluntarios, y de a poco hemos conseguido el apoyo, tanto de la comunidad, como de otras instituciones como la CGR de Doña Juana y la UAESP. Pero todo ha sido poco a poco...

2. Contar con un grupo de personas talentosas que apoyen sus proyectos: Todos los voluntarios que nos han acompañado tienen muchos talentos, muchos sueños, muchas ganas de ayudar a los demás…. Cada uno colabora en lo que puede y lo que quiere: Con tiempo, dictando charlas, dando clases de fútbol, de arte, pitando partidos y siendo arqueros al mismo tiempo; siendo fotógrafos, sirviendo comida. Nunca han faltado manos amigas y dispuestas a ayudar, y esto ha sido fundamental en el desarrollo del proyecto. Esperamos que llegue más gente, esperamos seguir creciendo.

3. Por último divertirse: Ante todo hay que divertirse y ser feliz con lo que se hace. Saber que el objetivo final de todo esto es ayudar a personas que lo necesitan mucho, pero si no lo disfrutas ellos lo perciben. Gozarse las actividades, sonreír y transmitir a la comunidad que eres feliz y que ellos pueden ser felices.  Lo que sembramos en cada niño y por lo que ellos vuelven cada 8 días, más que por unas clases de arte y fútbol, es porque son felices durante las actividades; ven en nosotros amigos, ejemplos y reciben de nosotros amor.

Es mucho lo que ha logrado este proyecto y mucho lo que proyecta hacer, prueba de ello es el reciente reconocimiento otorgado por Disney y su Beca Amigos por el Mundo de Disney; administrado por el Youth Service America y operado en Colombia por la Red Colombiana de Jóvenes – RECOJO. Jóvenes que construyen sueños y felicidad.

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