Cómo competir contra las Multinacionales y tener éxito

EL 09/28/2015

"El ADN del emprendedor nos permite aventurarnos hacia un camino que las grandes multinacionales no pueden seguir "

Uno de los miedos más frecuentes a la hora de crear empresa es la potencial competencia de una Compañía Multinacional. Sin duda alguna, motivos suficientes para tener reservas a la hora de iniciar un nuevo emprendimiento. 

Sin embargo, no tenemos que recurrir a la historia clásica de Victoria Imposible (David vs Goliat) para animarnos y decirnos que todo es posible. Si analizamos juiciosamente las fortalezas y desventajas de la competencia, así sean empresas multinacionales, encontraremos una serie de oportunidades únicas para nuestras ideas de emprendimiento.

El ADN del emprendedor nos permite aventurarnos hacia un camino que las grandes multinacionales no pueden seguir en realidad, un camino de innovación y creatividad sin ataduras, sin límites, sin restricciones burocráticas, con la libertad que solo te puede dar el ser emprendedor.

Y es que esa libertad nos permite darle rienda suelta a la piedra angular del éxito actual en el mundo: la innovación, la cual no es un objetivo, es una forma de trabajar, una forma de ver los negocios, una forma de ver la vida. En la medida en que seamos innovadores podremos convertir una idea en un negocio sostenible y exitoso. Pero la innovación no solo está presente en el producto o servicio que finalmente disfruta nuestro cliente, está en la forma de hacer nuestro trabajo, en nuestros procesos, en la atención al cliente y en la búsqueda de su satisfacción. Es decir, podemos innovar en todos los aspectos relacionados con nuestro negocio, y ahí esta nuestra gran ventaja competitiva.

Como emprendedores nos podemos mover con mayor facilidad, adaptarnos mejor a los cambios de nuestro entorno, y adicionalmente, ver con mayor claridad qué hace nuestra competencia para mejorar nuestras propuestas en productos y servicios. Cuando tenemos todo por perder, pero aún mejor, todo por ganar, nos la podemos jugar en busca de ese producto revolucionario, ese servicio que marca diferencias o esa solución que puede cambiar la forma de hacer las cosas. 

Al encontrar un problema cotidiano al que queramos darle una solución innovadora, podemos tener una idea de negocio con potencial éxito. En el desarrollo de esa idea está la clave de ese éxito, donde también será muy importante tener claro hacia dónde queremos ir, qué es lo que queremos lograr. No podremos recorrer ese camino de emprendimiento si no visualizamos los objetivos que queremos alcanzar a corto, mediano y largo plazo. Porque así mismo, podremos estructurar y ejecutar nuestro plan de negocios que nos lleve escalón a escalón por ese recorrido que nos hemos trazado. Pero esos objetivos no son camisa de fuerza, ni tampoco resultados rígidos inmutables en el tiempo. Son metas que queremos alcanzar y que se pueden ir adaptando a nuestro recorrido, a las sorpresas que nos trae el día a día, o al mismo potencial que hemos desarrollado en nuestra compañía.

Podemos mirar con miedo el mundo empresarial, que con seguridad encontraremos una multinacional con la que tendremos que competir. O podemos reconocer nuestras posibilidades, potencializar las ventajas que tenemos como emprendedores, y lanzarnos a un apasionante mundo de posibilidades que con seguridad nos llenará la vida de satisfacciones. Ese es el reto. Esa es la invitación.

Por César Sánchez, Gerente General Sanz Group y SuperShop. 

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