Bernardo Rodríguez Lecciones de emprendimiento.

EL 12/16/2013

No conozco un emprendedor cuya motivación principal sea el dinero y que así, haya sido exitoso” Bernardo Rodríguez.

No conozco un emprendedor cuya motivación principal sea el dinero y que así, haya sido exitoso” Bernardo Rodríguez.

 

Bernardo Rodríguez Ossa, abogado de la Universidad de los Andes con una maestría en derecho de los negocios internacionales del London School of Economics, socio fundador de la firma de servicios legales Parra Rodríguez Sanín, amante de la literatura, de la historia, de la gente y de Colombia, estuvo compartiendo con la Revista Mprende sobre sus retos en el desarrollo de su firma de abogados.

¿Cómo nace Parra Rodríguez Sanín?
Parra Rodríguez Sanín (PRS) es la integración de dos firmas con práctica legal Ignacio Sanin Bernal de Medellín y Parra, Rodríguez y Cavelier de Bogotá. Ambas firmas con trayectorias muy largas en sus propias plazas. Parra Rodríguez y Cavelier se fundó en 1991, con la intención de ofrecer servicios legales de gran calidad a extranjeros que quieran invertir y hacer negocios en Colombia y para colombianos que quieran hacer lo mismo en el extranjero.

Siempre hemos buscado mantener un perfil de negocios internacionales de gran envergadura que requieren profesionales muy bien preparados con la capacidad de actuar muy rápidamente, por que en los negocios el principal tema es la velocidad. No se puede quedar uno pensando que va hacer y como lo va hacer por que pierde todas las oportunidades.

Además desde el principio hemos buscado reconocer la diversidad colombiana, con su diversidad étnica, geográfica, etc. Por eso siempre hemos querido tener abogados en Medellín, en Cali, en general abogados en todas partes del país, por que en esa diversidad hay una gran riqueza, por que esa diversidad da buenas ideas y formas de hacer las cosas.

A Medellín llegamos hace cerca de 10 años, siempre con la intención de tener presencia en varias plazas de Colombia, tuvimos una oficina en Cali que desafortunadamente se convirtió en un tema de cobro de cartera y no nos fue muy bien. La oficina de Medellín siempre se ha mantenido y la fusión con Ignacio Sanín Bernal ha sido la manera de darle un gran empuje al aliarnos con alguien fuerte localmente.

 

¿Cómo ha sido el camino recorrido en estos años de trabajo para llegar a donde hoy se encuentra la firma?

Ha sido un camino de aprendizaje, muy grato y muy interesante. Como todo en la vida hemos tenido huracanes y tormentas, pero lo importante es poderlos atravesar. De esas dificultades sólo ha quedado aprendizaje.

Hemos tenido el privilegio de participar en algunas de las transacciones que les han cambiado la vida a los colombianos. En minería por ejemplo participamos en todo el proceso de adquisición de El Cerrejón, sin ningún escándalo, logrando la alineación de los intereses de la comunidad, el Estado y la empresa. Lo mismo con la gran mayoría de empresas mineras del Cesar. Las dificultades en el sector minero nacen en el momento en que se desalinean esos intereses.

Otro tema grande en el que participamos, es haber sido los abogados de Carrefour en su ingreso a Colombia. Con ellos aprendimos a ver las cosas de otra manera, a ver locales en lotes impensados, a introducir productos en el mercado, etc. En telecomunicaciones, fuimos los abogados de telefónica cuando compraron los activos de BellSouth en Colombia. Lo que impulsó ampliamente en desarrollo de ese sector.

Finalmente, en el tema de aviación hemos sido pioneros en el tema de financiación de aeronaves, lo que le ha permitido a las aerolíneas colombianas contar con una de las flotas más modernas de América Latina, para ofrecerles a sus usuarios equipos seguros. Ese tipo de negocios son los que hemos logrado hacer a los largo de la trayectoria de la firma. Y ninguno con algún escándalo, engañando a alguien o evadiendo algún impuesto. Esto me hace sentir muy orgulloso.

¿Cuáles han sido los mayores retos en el desarrollo de la firma?

Uno de los mayores retos de la firma ha sido conservar su capital humano. Somos una firma de servicios legales y por tanto dependemos de personas, aquí todos tienen talento pero nuestro negocio es precisamente desarrollar ese talento. 

Hicimos un esfuerzo por muchos años, pagando casi 15 postgrados en el exterior y hoy no nos queda ni uno. Pesando que la gente tenía que educarse por fuera, empoderarla, etc. Al final fue gente que se fue a trabajar con los clientes, o se llevaron los clientes. Lo que constituyó una pérdida muy grande para la firma. Seguimos pensando lo mismo en cuando educar gente, pero hemos aprendido que cada uno tiene su propio camino y hemos aprendido a entender las necesidades de cada generación. Estamos hasta ahora empezando a conocer la nueva generación de jóvenes. Nuestro mayor fracaso es no haber podido retener el talento que nosotros formamos. Espero que hacia delante el proceso sea distinto, percibo en las nuevas generaciones unos principios distintos.

En este momento el mayor reto, es el de recibir la cultura paisa para mejorar nuestra forma de hacer negocios. Y que ellos a su vez reciban nuestra experiencia en Bogotá y la riqueza de tener abogados de todas las regiones de Colombia. Buscando consolidar una cultura colombiana más que una cultura regionalista. Lo que nos da una fortaleza al permitirnos entender la manera de hacer negocios en todas las regiones y es una ventaja que podemos ofrecer a nuestros clientes.

En su criterio ¿Qué situaciones cree que son necesarias para poder ser un emprendedor exitoso?

Yo pensaría que son unos cuatro puntos muy importantes. Primero, saber lo que uno está haciendo, es decir conocer el tema en el que uno se está metiendo y amar ese sector, sentir pasión por lo que está haciendo.

El éxito es una consecuencia de que uno ama lo que hace. Pensar primero en los billetes en una equivocación. No conozco un emprendedor cuya motivación principal sea el dinero y que haya sido exitoso.  Nuestra motivación ha sido formar y tener los mejores abogados, iguales o superiores a los que hay en cualquier lugar del mundo. Que respeten a su país, sus clientes, la institución y con base en ese respeto siempre hacen un trabajo excelente.

Segundo, es persistir. Aunque haya momentos difíciles hay que insistir, si no es por un lado es por el otro. Es como cuando uno está enamorado de alguien uno por esa persona hace lo que sea. Lo mismo es por el trabajo y por la idea que uno tiene.

La tercera, ser ético. La crisis del 2007 no fue una crisis financiera, fue una crisis de ética, uno no puede salir y vender una casa con una hipoteca 20 veces por que se revienta. Generalmente son crisis de ética las que producen las mayores dificultades. Es gente que quiere ganar dinero rápidamente, o que el ego o la ambición se dispara. Lo único que a uno lo saca a delante de esas situaciones son los valores. El respeto, por el país, por su familia, por uno mismo, por sus ideas, por no hacer lo que no toca.

Cuarto, hacer las cosas con un alto nivel de calidad. Parte de las cosas que se ven en Colombia es que las personas hacen las cosas mediocremente. Pero cuesta mucho trabajo luchar por la excelencia. La excelencia requiere de mucho esfuerzo, sacrificio, trasnochadas, etc. Y los colombianos no somos tan amigos de eso, hay muchos que si, pero también hay muchos que no. Todos queremos las comodidades de ser un empleado, un horario de 9 a 5, con vacaciones, entre una cantidad de cosas. Pero hay profesiones en las que el compromiso debe ser permanente un médico no puede dejar una operación a medio hacer por que se acabó su turno.

Uno de los actos de honestidad personal es decidir que es lo que uno quiere ser. Una persona tranquila en un trabajo de 9 a 5 o una persona que lidera procesos, eleva el nivel de conciencia de la gente, etc. Entonces el proceso es otro y las condiciones que se requieren son otras. Yo creo que cualquier persona puede tener las condiciones para liderar y emprender, el tema es que decisiones toma y cuales son los espacios que quiere llenar.

¿Qué habilidades son necesarias para el éxito de una empresa?

Es necesario conocer los temas, entender lo que le preguntan, entender los problemas y el entorno social, político, internacional. Las cosas están interconectadas. Una decisión laboral puede tener impactos fiscales, contractuales, reputacionales.

Es importante tener la mente abierta y gente respetuosa de su empresa y de su país. Siempre honorables. Esas condiciones te hacen una persona confiable y la confiabilidad es la que da el éxito. Si dices que es mañana es mañana y eso es más importante que cualquier contrato.

RM: ¿Cómo recomienda adquirir esas habilidades?

Tener una curiosidad genuina para conocer los temas, leer los periódicos, escuchar el radio hablar con la gente. Los elementos de éxito se adquieren por medio de la educación y por medio de la conciencia de quien es uno como persona y de la transitoriedad de su propia vida. Cuando existe la plena conciencia, se respeta. El concepto de respeto no es una idea sino una forma de vivir.

En ese momento se empiezan a hacer las cosas bien hechas por que se empiezan a hacer con cuidado, con atención a los detalles y a los temas completos. Eso hace que las cosas que salen de uno salgan bien hechas. La individualidad, tan importante en las sociedades occidentales, no solo es para tener toda clase de derechos sino también toda clase de obligaciones. Y la primera obligación es jugar mi papel en la sociedad bien jugado. Si yo puedo confiar plenamente en la sociedad por que todos estamos haciendo las cosas bien, es muy fácil vivir. Pero si todos lo estamos haciendo mal, tengo que estar defendiéndome de todo el mundo que está usando la malicia indígena, la trampa el robo.

Finalmente ¿Qué consejos jurídicos y de vida quiere enviar a los emprendedores y abogados jóvenes del país?

BRO: Son dos o tres. El primero es que los consejos no le sirven sino al que los da para tranquilizar su propia conciencia. Entonces los consejos me los doy a mi mismo para mi mismo. Cada uno hace las cosas como mejor puede.

En ese entendido, la primera cosa que todos debemos hacer es ser muy serios y concientes de lo que estamos haciendo en ese momento. Entonces si uno está jugando billar, en ese momento está jugando el mejor billar del mundo. Si está trabajando está haciendo el mejor trabajo del mundo. Con toda la metamórfosis que el momento implica, por que uno es uno pero es muchos, entonces llega el momento en que uno se sale de uno mismo cuando está haciendo lo que le gusta.

Y el otro comentario que quiero hacer es que uno debe amar lo que hace. Por que de otra manera la vida se convierte en un tormento y ese tormento solo genera amarguras, desencantos y trabajos mal hechos.

 

Si está interesado en conocer más de Parra Rodríguez Sanín ingrese a www.prslaws.com